
Nicolás MerinoQuiénes somos |
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- El motor bicilíndrico de 1.084 cc mantiene sus 102 CV pero gana suavidad y cumple la Euro 5+.
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- El nuevo sistema DCT utiliza una IMU de seis ejes para cambios de marcha imperceptibles.
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- Las suspensiones electrónicas Showa EERA ajustan el comportamiento de la moto en 15 milisegundos.
En esta ocasión me he puesto a los mandos de la nueva Honda NT1100 2026, la actualización de una moto que, desde su nacimiento en 2022, ha roto moldes en el segmento tourer superando ya las 20.000 unidades vendidas. Para este nuevo modelo, Honda no solo ha refinado su estética con un frontal más agresivo y una iluminación LED que ahora incluye luces de giro para mejorar la seguridad en curva, sino que ha pulido los detalles que la convierten en una de las viajeras más completas del mercado.
Lo primero que llama la atención al subirte es la ergonomía. Con mis 1,68 metros de estatura, la NT1100 me lo pone fácil gracias a un arco de asiento muy bien diseñado que me permite plantar las punteras de ambos pies con confianza. La postura es la receta perfecta para el largo recorrido: espalda recta, brazos relajados y las piernas en un ángulo de 90 grados.
Aunque el asiento de serie es cómodo, tras un par de horas empiezas a notar su firmeza, algo que Honda soluciona rápidamente con su catálogo de accesorios y el asiento confort.
Mecánicamente, seguimos disfrutando del motor de la Africa Twin, un bicilíndrico de 1.084 cc que entrega 102 CV llenos de vida. Lo que más me ha sorprendido en esta versión 2026 es la increíble suavidad del sistema DCT (Dual Clutch Transmission). Honda ha trabajado a fondo para eliminar cualquier brusquedad al embragar o cambiar de marcha, logrando una transición de pesos casi imperceptible. Esto no solo beneficia al piloto, sino que el pasajero agradecerá enormemente la ausencia de tirones en cada aceleración.
Hablando del DCT, entiendo que haya puristas reacios, pero los datos no mienten: el 66% de los compradores eligen este cambio. En modo automático estándar, la moto busca la sexta marcha con rapidez para priorizar el confort y el consumo (que en nuestra prueba mixta se ha mantenido en unos honestos 5,6 litros). Si te apetece un ritmo más alegre, el modo Sport permite estirar las marchas, mientras que el modo manual con gatillos en la piña izquierda te otorga el control total para cuando la carretera se vuelve revirada.

La tecnología es otro de los pilares de esta NT1100. Gracias a su nueva IMU de seis ejes, contamos con un paquete electrónico de primer nivel: control de tracción, anti-wheelie, freno motor personalizable y un ABS en curva con función anti-stoppie. Todo se gestiona desde una pantalla TFT táctil de 6,5 pulgadas, complementada por un display LCD inferior. Es una moto que va cargada hasta los topes, permitiéndote ajustar incluso el comportamiento de las suspensiones electrónicas según lleves equipaje o acompañante.
En cuanto a la parte ciclo, las suspensiones electrónicas Showa son una auténtica delicia. Son capaces de leer la carretera cada 15 milisegundos para adaptarse al terreno. Aunque la balanza se inclina claramente hacia la comodidad, absorbiendo baches y badenes sin inmutarse, la NT1100 no le hace ascos a un ritmo ligero.
A pesar de sus 249 kg en orden de marcha, una vez que rompes la inercia, la moto se siente ágil de cadera y muy estable, permitiéndote disfrutar de cada trazada con una seguridad pasmosa.

El sistema de frenado, firmado por Nissin con pinzas de cuatro pistones, ofrece una potencia y modularidad que incluso supera las necesidades de una moto de este peso. Me ha gustado especialmente el detalle del freno de mano en el lado derecho, algo indispensable en una moto automática para poder estacionar en pendientes sin riesgos. Además, los neumáticos Metzeler Roadtec 01 que monta de serie ofrecen un compromiso excelente entre agarre deportivo y durabilidad para viajes largos.
La protección aerodinámica merece una mención aparte. La pantalla es regulable en altura hasta 167 mm y, junto a los deflectores laterales, te permite viajar como un ministro. Incluso para alguien de mi estatura, el aislamiento del viento es casi total, reduciendo las turbulencias y el ruido en el casco. Las vibraciones a velocidades de crucero son prácticamente nulas, lo que refuerza esa sensación de suavidad infinita que Honda ha querido imprimir en este modelo.

En definitiva, la Honda NT1100 2026 es una apuesta segura para quienes buscan una moto asfáltica, tecnológica y extremadamente cómoda. No pretende ser una deportiva camuflada, sino una herramienta de precisión para devorar kilómetros sin fatiga, ya sea en solitario o acompañado. Con sus nuevos colores y la madurez de su sistema DCT, sigue siendo la referencia para quienes entienden que el placer de viajar no está reñido con la facilidad de conducción.
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Si quieres ver todos estos detalles en acción y escuchar cómo ruge este bicilíndrico en carretera, no te pierdas nuestra videoprueba completa a continuación.

Nicolás Merino