
La presentación de los colores de KTM para esta temporada 2026 ha dejado titulares que van mucho más allá de la estética de la moto. En Mattighofen saben que tienen una patata caliente entre manos y el reloj corre en su contra. Pedro Acosta termina contrato a final de año y la renovación está lejos de estar cerrada. Desde la dirección del equipo han optado por la transparencia total ante la situación.
Pit Beirer, el jefe de motorsport de la marca austriaca, ha reconocido sin tapujos que la pelota está en el tejado de la fábrica, no en el del piloto. El directivo admite que, a día de hoy, la oferta deportiva no es suficiente para retener al Tiburón. "Aún no hemos hecho lo suficiente, porque primero tenemos que demostrar", soltó Beirer, dejando claro que las palabras ya no sirven de nada si la RC16 no corre como debe.
El miedo en el cuerpo de los austriacos tiene nombre y apellido: Ducati. Durante todo el invierno, el paddock ha sido un hervidero de rumores que colocan a Acosta vestido de rojo para 2027. La idea que ronda por los garajes es explosiva, ya que se habla de juntar al murciano con el actual campeón del mundo, Marc Márquez, en el equipo oficial de Borgo Panigale.
Esos rumores han cobrado fuerza después de un 2025 que dejó dudas. A Acosta le costó media temporada empezar a pisar el podio con regularidad y la falta de victorias pesó mucho. Beirer es consciente de esto y sabe que el piloto exige garantías técnicas reales. "No ocultó que espera todavía otro paso en la moto, que estemos en condiciones de ofrecerle un contrato para el futuro", explicó el alemán sobre las exigencias de su estrella.
Todo se jugará en los próximos test de Sepang. KTM ha trabajado a destajo durante el parón invernal para traer una moto capaz de convencer a Pedro. La estrategia de Beirer es esperar a ver el rendimiento en pista antes de sentarse a negociar. "No quiero hablar con ellos (los pilotos) ahora mismo cuando todos esperan un paso de nuestra parte", comentó, refiriéndose a la prudencia necesaria antes de poner papeles sobre la mesa.

La clave no estará solo en el cronómetro, sino en el feeling. Beirer insiste en que lo vital es cómo se sienta Acosta al abrir gas. "La sensación del piloto es importante; no es solo el tiempo por vuelta, es cómo se sienten cuando saltan a la moto, si algunos problemas que queríamos arreglar están resueltos", detalló. Esa es la baza que quieren jugar: "Por eso siento que tenemos una oportunidad de hablar con Pedro sobre el futuro".
Por su parte, Acosta ha preferido echar balones fuera. Durante la rueda de prensa del equipo, el piloto evitó entrar al trapo sobre los rumores de Ducati o las negociaciones con KTM. Su cabeza parece estar únicamente en la puesta a punto para el inicio del mundial. "Bueno, por el momento tengo suficientes problemas para ver qué pasa en Malasia", respondió con su habitual naturalidad.
El murciano quiere resultados ya, aquí y ahora. No quiere distraerse con lo que pasará dentro de dos años. "Estamos en el 26. Quiero conseguir buenos resultados, como hicimos a finales del 25", afirmó. Para él, el evento de presentación no era el lugar para debatir su contrato: "Además, creo que hoy no es el día para hablar de eso".
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Pedro zanjó el tema pidiendo calma. Su mensaje fue cristalino para todos los presentes: "Estamos en la presentación de KTM hoy. Tratemos de centrarnos en el 26 y luego el 27 será un interrogante para todos". Mientras tanto, en los despachos de KTM cruzan los dedos para que la moto funcione en Malasia.

