
El mercado de fichajes de MotoGP ha decidido saltarse los tiempos habituales y empezar a cerrar carpetas a más de un año vista. En KTM parecen tener claro que su actual estrella tiene fecha de caducidad en el equipo y ya han encontrado al sustituto ideal dentro de su propia casa. Según informa el Diario AS, Maverick Viñales dará el salto al equipo oficial Red Bull KTM Factory Racing en 2027 para cubrir el enorme hueco que dejará Pedro Acosta.
Todo este movimiento empezó a cocinarse a la vista de todos durante las pasadas navidades, aunque muy pocos se lo tomaron en serio. Fue Ricard Jové quien, aprovechando el Día de los Inocentes, soltó la liebre en su cuenta de X. El comentarista publicó el 28 de diciembre: "Y si un día como hoy os digo que hay ya un piloto español de MotoGP que ya ha cerrado su continuidad en KTM para el futuro, ¿me vais a creer?". La mayoría pensó que era la típica broma de la fecha.
Para echar más leña al fuego, Jové no se quedó ahí y poco después lanzó un segundo mensaje con pistas bastante evidentes para quien quisiera leer entre líneas. Escribió: "Bueno va, más pistas... tiene las iniciales de una mítica marca italiana de motos... blanco y en botella, ¿no?". Las siglas MV, que comparten la histórica MV Agusta y Maverick Viñales, dejaban poco margen a la imaginación, pero el contexto hizo que la información pasara desapercibida como una inocentada más.
Ayer mismo, con los rumores cobrando fuerza de noticia confirmada, el propio Jové rescató sus palabras para reivindicarse ante los escépticos: "Vaya, pues parece que ahora algunos creyeron de verdad que era la broma del 28 de diciembre". Y es que el movimiento tiene toda la lógica del mundo si miramos la situación dentro del box naranja.
La realidad en Mattighofen es dura pero clara: asumen la marcha de Pedro Acosta. La fábrica austriaca es consciente de que la RC16 no está al nivel que exige un piloto de su calibre y saben que el murciano busca una moto ganadora. Por eso han decidido no esperar más y ascender a Maverick Viñales desde el Tech3 al equipo de fábrica para 2027, asegurándose un primer espada con experiencia y velocidad contrastada.
La impaciencia del Tiburón de Mazarrón viene de lejos. De hecho, su intención era haber cambiado de aires para esta misma temporada que arranca el 1 de marzo. Acosta intentó recalar en el equipo de Valentino Rossi con una Ducati, llegando incluso a estar dispuesto a perder dinero con tal de tener la moto italiana.
Sin embargo, la leyenda del motociclismo no apostó por él con la fuerza necesaria y al español no le ha quedado otra que cumplir su contrato actual con KTM un año más.

Su futuro a partir de 2027 parece debatirse entre dos opciones muy distintas. La prioridad deportiva pasa por Ducati, ya sea vestido de rojo oficial o en la estructura de Rossi con una Desmosedici de fábrica. La otra alternativa es Honda, que tienta al murciano con una oferta económica muy superior y la incógnita de un potencial técnico que aún está por demostrar.
Esta decisión llega tras una temporada 2025 en la que Acosta ha tirado del carro de KTM. Terminó cuarto en la general con 307 puntos, una cifra muy seria que le sirvió para machacar a su compañero Brad Binder. También se dio el gusto de acabar por delante de Pecco Bagnaia, que tuvo un año para el olvido. El murciano fue de los pocos capaces de asomar la cabeza en la zona noble frente a la tiranía de las Ducati.
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A pesar de esa regularidad, el año pasado dejó un sabor amargo al piloto español. Consiguió subir al podio cinco veces, con tres segundos puestos y dos terceros, pero la victoria se le resistió. Tras un inicio de curso complicado, logró enderezar el rumbo y ser un fijo en el top 5, pero la falta de triunfos por la inferioridad mecánica ha terminado de convencerle de que su sitio está lejos de la marca austriaca.

