Luigi Dall'Igna no suele hablar por hablar. Y cuando lo hace en un contexto distendido, como el de Madonna di Campiglio, suele dejar más titulares de los que parece. Esta vez, el nombre que apareció de forma inesperada fue el de Pedro Acosta. No como un rumor de mercado inmediato, sino como una declaración de intenciones que dice mucho de cómo Ducati mira al futuro de MotoGP.
El director general de Ducati Corse jugó a la hipótesis de una tercera moto oficial, algo que hoy no existe en la parrilla. Y ahí fue directo: "Si tuviera una tercera moto, se la daría a Pedro Acosta". No es una frase inocente. Tampoco un simple halago al talento joven de moda. En Borgo Panigale saben perfectamente a quién nombran y por qué.
Dall'Igna dejó claro que la prioridad absoluta de Ducati pasa por asegurar la continuidad de Marc Márquez. "Nuestra prioridad es renovar con el actual campeón del mundo", explicó, recordando que la marca ya actuó de la misma manera con Pecco Bagnaia tras su título. El mensaje es claro: estabilidad arriba y visión a largo plazo abajo. Y en esa visión, Acosta encaja como pocas figuras jóvenes en la parrilla.
El ingeniero italiano fue más allá al definir al murciano como "uno de los jóvenes pilotos que pueden escribir páginas en la historia del motociclismo". No habló de resultados puntuales ni de modas. Habló de historia. De legado. De ese tipo de pilotos que aparecen muy de vez en cuando y que obligan a los fabricantes a replantearse sus planes, aunque contractualmente no puedan mover ficha.
En paralelo, Dall'Igna también analizó el momento interno de Ducati, con un Pecco Bagnaia irregular en 2025 y un 2026 que servirá de puente hacia el gran cambio técnico de 2027, con los nuevos motores de 850 cc. Un contexto complejo, con dos proyectos en marcha y rivales cada vez más afinados: "No creo que tengamos ventaja para 2027", reconoció, insistiendo en la necesidad de respetar a los oponentes.
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Pero entre todo ese análisis técnico y estratégico, el nombre que quedó flotando fue el de Pedro Acosta. Ducati no puede ficharlo hoy. No es su prioridad inmediata. Pero cuando el jefe técnico de la marca dominante de MotoGP dice públicamente que le daría una moto oficial, lo que está haciendo es algo muy distinto: marcar territorio. Y dejar claro que, cuando llegue el momento, Acosta no pasará desapercibido en Borgo Panigale.

