
Massimo Rivola ha soltado la liebre en plena puesta de largo de Aprilia y ha dejado claro que este año va a ser movidito. Mientras en Noale intentan blindar a Jorge Martín y Marco Bezzecchi de los cheques en blanco que llegan desde Japón, el directivo italiano ha puesto sobre la mesa la pieza clave del dominó: Pedro Acosta ya ha elegido bando y su destino apunta directamente a la fábrica de Borgo Panigale, cerrando la puerta a cualquier otra oferta.
Todo este revuelo ha saltado por los aires durante la presentación de Aprilia. Mientras los de Noale intentaban sacar pecho con su proyecto para esta temporada, a Massimo Rivola se le ha escapado una de esas frases que valen oro y que aclaran bastante el panorama futuro. El CEO de Aprilia Racing, hablando sobre cómo se va a mover el mercado, ha soltado la bomba con naturalidad : "Casi seguramente Marc se quedará en Ducati, Pedro ha dicho que quiere la Ducati". Blanco y en botella.
Esa declaración de intenciones deja a Aprilia y al resto de fabricantes con una opción menos en la mesa. Acosta es la pieza que todos querían, pero el murciano parece haber elegido ya su camino hacia Borgo Panigale. La obsesión del Tiburón de Mazarrón no es solo la marca, es el estatus. Albert Valera, su mánager, también se ha dejado ver en el evento y, aunque ha intentado tirar balones fuera, el mensaje de fondo es idéntico.
Valera ha confirmado que el objetivo número uno es una moto oficial, nada de equipos satélites si se puede evitar. Al ser preguntado por las opciones, ha sido bastante transparente: "¿Es una posibilidad? Sí, como he dicho, Ducati, junto con Aprilia, tiene la mejor moto, así que ¿por qué no?", recoge Motorsport.com. La puerta del VR46 sigue ahí como una alternativa, pero el plan A es la estructura de fábrica.
El representante del piloto español insistía en esta idea, dejando claro que no se van a conformar con cualquier cosa: "Obviamente, cada piloto aspira a ir al equipo de fábrica, así que ese será nuestro primer objetivo, pero si eso no sucede, siempre tenemos que considerar el plan B o el plan C".
Vamos, que Acosta quiere el material de primera mano y vestir los colores oficiales. "Insisto, nuestro primer objetivo es pelear por ir a un equipo de fábrica, sea Ducati u otro equipo", remataba Valera.
Mientras Ducati parece tener los deberes hechos con Acosta y la probable continuidad de Marc Márquez, en Aprilia tienen un incendio que apagar. Rivola sabe que retener a su actual dupla va a ser una misión titánica. Jorge Martín, campeón del mundo en 2024, es el objeto de deseo de media parrilla y Honda ha llegado con la chequera por delante. Una oferta multimillonaria de los del ala dorada podría sacar al madrileño de la órbita de Noale.

La preocupación en la casa italiana es evidente. Saben que no pueden dormirse en los laureles si quieren mantener el nivel. El propio Rivola admitía la urgencia de la situación: "Quizás estoy obligado a hacerlo rápido porque los otros se mueven muy velozmente. Sé que están ofreciendo un montón de dinero a nuestros pilotos".
Tampoco se olvidan de Marco Bezzecchi, a quien también le están tirando los tejos, especialmente desde Japón. La intención de Aprilia es mantener el bloque actual. "Con Bez estamos construyendo algo que podría entrar en la historia", comentaba Rivola con esperanza. "Haremos seguramente todo lo posible para retenerlo, y querría también mantener a Jorge. Primero debemos verlo en acción y entender cómo está".
La guinda del pastel a todo este culebrón la pone Pecco Bagnaia. Aunque el italiano siempre ha jurado amor eterno a la Desmosedici, el mercado es caprichoso y Rivola no descarta nada, ni siquiera pescar en casa del enemigo si Martín decide hacer las maletas: "No sabría, Pecco es un campeón, es una tentación para todos".
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Se presenta una pretemporada calentita, y eso que todavía no hemos visto a Marc Márquez defender el título en pista, algo que en Aprilia respetan al máximo: "Con el número 93 en pista, honestamente no lo sé. Debemos respetar a todos, pero no temer a nadie".

