
El equipo Pertamina Enduro VR46 ha elegido Roma, concretamente la Villa Miani, para destapar la nueva imagen de sus motos de cara a la temporada 2026. Y el cambio es drástico. Olvida del blanco que acompañaba al equipo estos últimos años: las nuevas Desmosedici de Tavullia se han pasado al negro.
La nueva decoración ha sido bautizada como 'Black and Light'. El nombre le viene al pelo porque mantiene ese amarillo fluorescente que es marca de la casa, pero ahora contrasta sobre un fondo negro profundo que le da un toque mucho más serio a la moto. Aldo Drudi ha vuelto a coger los pinceles y el resultado es una bestia que impone bastante más respeto a simple vista.
El propio Valentino ha explicado que este cambio no es un capricho estético, sino una declaración de intenciones. Querían romper con lo anterior. El jefe lo tiene claro: "Esta es la tercera temporada en la que usamos mucho el giallo, nuestro color. En los últimos dos lo habíamos combinado con el blanco y para esta temporada queríamos algo diferente y más agresivo".
Rossi se ha metido hasta la cocina en el diseño de este año. Buscaba que, cuando veas la parrilla de salida por la tele o en el circuito, sepas al instante cuál es su moto. Según contaba el italiano, se ha involucrado mucho para "crear una nuestra identidad y hacer que nuestras motos se reconociesen en la parrilla". Desde luego, con este esquema de colores va a ser difícil confundirlas con otras.
Pero una moto bonita no sirve de nada si no cruza la meta la primera, y ahí es donde Rossi ha cambiado el discurso. Ya no valen las excusas de ser un equipo satélite joven. Afrontan su quinto año en MotoGP y, después de acabar terceros en la clasificación por equipos el año pasado, el '46' quiere ver a los suyos en lo más alto del cajón.


El mensaje para sus pilotos ha sido directo y sin anestesia: toca ganar. Rossi ha subido el listón y ya no se conforma con podios sueltos. "El objetivo es mejorar, subir nuestro nivel. Antes de todo queremos ganar una carrera, porque ganar es siempre diferente", ha soltado Valentino. La presión está servida antes incluso de que arranque el primer test.
La clave para conseguir esa victoria estará en la regularidad. El año pasado vimos destellos de calidad, pero les faltó constancia en momentos clave. El equipo lo sabe y por eso el jefe insiste en que deben "trabajar juntos para mejorar nuestras prestaciones en todas partes porque el año pasado tuvimos altos y bajos". Esa montaña rusa de resultados es lo primero que quieren eliminar.
Para esta misión, la estructura mantiene la confianza en su dupla de pilotos. Franco Morbidelli y Fabio Di Giannantonio repiten box, una estabilidad que debería jugar a su favor. Morbidelli, perro viejo en esto, cree que conocerse bien es una ventaja enorme: "Un año más juntos te da esa consistencia que te puede ofrecer algo más en determinadas ocasiones. Creo que podremos trabajar aún mejor juntos".


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Por su lado, 'Diggia' encara el curso con las pilas cargadas. El romano se siente como un niño con zapatos nuevos a pesar de ser ya un veterano dentro de la estructura. "Será mi tercer año con el equipo VR46, pero las sensaciones son siempre las de la primera vez. Pero tendré más experiencia y pienso que daremos un paso adelante", comentaba Fabio.



