
El experimento de ser piloto de desarrollo de MotoGP y ciclista de élite simultáneamente ha llegado a su fin para Aleix Espargaró. Tras un 2025 de auténtica locura, el de Granollers ha tenido que aceptar la realidad: el cuerpo tiene un límite y las exigencias de HRC no son compatibles con la competición sobre pedales. El proyecto de recuperación de la marca japonesa requiere una dedicación exclusiva y los sustos físicos de esta temporada han precipitado una decisión drástica de cara a 2026.
Su llegada a Honda tras retirarse como piloto titular en 2024 se vendió como la pieza maestra que faltaba en el puzle japonés. Aportando la experiencia de haber levantado el proyecto de Aprilia, Aleix se puso el mono de trabajo junto a Stefan Bradl y los ingenieros nipones. Sin embargo, su agenda ha estado demasiado apretada. Entre intentar mejorar la tracción y aerodinámica de la RC213V y sus compromisos con el equipo ciclista Lidl-Trek, la cuerda se ha tensado hasta romperse.
El detonante final ocurrió el pasado verano. Espargaró tenía pactado sustituir a Somkiat Chantra en el Gran Premio de Hungría, una oportunidad de oro para seguir rodando en ritmo de carrera. Esa sustitución se fue al traste días antes por una lesión entrenando en bicicleta. Ese incidente fue la gota que colmó el vaso en los despachos de la marca del ala dorada, provocando una intervención directa de la cúpula directiva.
Durante el pasado GP de Valencia, Aleix se sinceró ante los micrófonos explicando cómo se gestionó esa crisis interna. "Hubo realmente un punto de inflexión en Barcelona", confesó el piloto, refiriéndose a la carrera posterior a su ausencia en Hungría. El estado físico con el que se presentó en el circuito catalán era alarmante: "Llegué completamente agotado con tres vértebras rotas de la bicicleta".
Fue entonces cuando Alberto Puig, Team Manager del equipo, tuvo que llamar al orden a su piloto de pruebas estrella. La conversación fue clara y directa. "Alberto me sentó y me dijo que entendía mi pasión por las bicicletas, pero que esto era Honda y necesitaba estar más concentrado. Tenía toda la razón", reconoció Espargaró.
Haciendo gala de autocrítica, el mayor de los Espargaró admitió que subestimó la carga de trabajo que supone su nuevo rol. "Probablemente me equivoqué. No sabía calibrar mi papel como piloto de pruebas", explicó. La transición de piloto de carreras a probador no es sencilla, y menos cuando intentas mantener otro deporte al máximo nivel. "Todo era un poco nuevo para mí y pensé que podría manejar ambas cosas, pero no es el caso".

Hay que recordar que la faceta ciclista de Aleix iba muy en serio. No se trataba de salidas amateurs, sino de competición pura y dura. Llegó a clasificarse para el Campeonato del Mundo de gravel tras su debut en la 114 Gravel Race y se enfrentó a la dureza del desierto en la Škoda Titan Desert. Un desgaste físico brutal que, inevitablemente, acaba pasando factura cuando tienes que domar una bestia de casi 300 caballos.
El cambio de mentalidad es urgente porque el escenario técnico de Honda ha variado. Gracias a una sólida segunda mitad de temporada en 2025, la fábrica ha logrado ascender del Grupo D al Grupo C en el sistema de concesiones. Esto, que es una gran noticia a nivel de rendimiento, es un arma de doble filo para el equipo de pruebas: los pilotos titulares ya no podrán realizar test privados, por lo que todo el peso de la evolución recae ahora exclusivamente sobre las espaldas de Aleix y Bradl.
La hoja de ruta para el próximo año es sencillamente abrumadora y no admite distracciones. "Tanto Alberto como la parte japonesa del equipo me han pedido que haga un doble desarrollo el año que viene, con la moto de 2026 y la nueva moto de 2027 con neumáticos Pirelli, así que tendré que dedicarme mucho más a mi trabajo como piloto de pruebas de Honda", detalló Aleix sobre el reto técnico que se avecina con el cambio de reglamento en el horizonte.
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Por todo esto, la bicicleta quedará relegada a un segundo plano, estrictamente como herramienta de entrenamiento. "El año que viene seguiré con el equipo Lidl-Trek, pero no correré profesionalmente. Solo entrenaré con ellos y estaré más concentrado en Honda", sentenció el catalán.

