
La tecnología ha llegado al equipamiento motorista para quedarse, pero esta vez no hablamos de visores con realidad aumentada ni de diseños aerodinámicos imposibles. Hablamos de algo vital: la capacidad de que tu casco hable por ti cuando tú no puedes hacerlo. Caberg, la veterana firma italiana con base en Bérgamo, ha decidido dar un paso adelante en la seguridad pasiva introduciendo un sistema que convierte el casco en una tarjeta de identificación médica digital.
El invento se llama SOS Medical ID. Básicamente, los ingenieros italianos han integrado un chip NFC en la propia estructura del casco. La idea es brillante por su sencillez, ya que permite almacenar toda nuestra información médica relevante y contactos de emergencia para que cualquiera pueda acceder a ella en segundos. Olvídate de llevar pegatinas con tu grupo sanguíneo o papeles en la cartera que se pierden en el accidente.
Para desarrollar este sistema, Caberg se ha aliado con la empresa tecnológica FEI. Buscaban una solución que fuera universal y rápida. En un momento crítico tras una caída, el tiempo es oro y los equipos de emergencia no están para pelearse con gadgets complicados. Por eso, la gran baza de este sistema es que utiliza la misma tecnología que usas para pagar el café con el móvil.
El funcionamiento elimina cualquier barrera de entrada. No hace falta que el sanitario o la persona que te auxilie se descargue ninguna aplicación extraña. Tal y como explican desde la propia marca: "Simplemente acerque un teléfono inteligente compatible (equipado con NFC) al área dedicada del casco y, sin necesidad de aplicaciones, etiquetas o códigos adicionales, podrá acceder instantáneamente a información vital como alergias, condiciones médicas, tipo de sangre, contactos de emergencia y, si está disponible, la ubicación del piloto".
La gama actual ya empieza a recibir esta mejora. De momento, Caberg ha desplegado el SOS Medical ID en cuatro de sus modelos. Entre ellos destacan el Drift Evo II, un integral muy enfocado al turismo deportivo que se mueve en la horquilla de los 300 euros, y el GP01, su joya de la corona en fibra de carbono pensada para circuito. Parece que la intención de los italianos es que esto deje de ser una rareza y se convierta en un estándar en sus próximos lanzamientos.


Pongámonos en situación. Tienes un accidente y quedas inconsciente o aturdido. Los servicios de emergencia ven el logotipo del sistema en tu casco, acercan su móvil y automáticamente se abre una web segura. Ahí tienen todo lo necesario para tratarte: alergias a medicamentos, patologías previas y a quién deben llamar. Esa información inmediata puede cambiar drásticamente el desenlace de la atención médica en carretera.
Configurarlo es un juego de niños. Cuando compras el casco, acercas tu móvil al logo, te registras en la plataforma y rellenas tu ficha. Pero la cosa va un poco más allá de los datos médicos. El sistema permite también avisar a tus familiares. Tienes la opción de configurar el envío de la ubicación exacta vía SMS a tus contactos de emergencia, para que sepan dónde estás si las cosas se ponen feas.
Leer también: Toprak Razgatlioglu rompe Internet: coger una lata tocando rodilla a toda velocidad
Respecto a la compatibilidad, no hay mucho de qué preocuparse. La inmensa mayoría de los teléfonos actuales llevan NFC de serie. Los usuarios de Apple lo tienen disponible desde el iPhone 7 en adelante. En el bando de Android, basta con echar un vistazo a los ajustes y asegurarse de que la función está activa, algo habitual en casi cualquier terminal moderno.

