
Si alguien nos hubiera dicho hace unos años que veríamos a Jorge Lorenzo en el box de Maverick Viñales ejerciendo de mentor, probablemente habríamos soltado una carcajada. Pero el motociclismo da muchas vueltas, y para este 2026 nos encontramos ante uno de los crossovers más inesperados y potentes de la parrilla de MotoGP. El pentacampeón del mundo y el de Roses han decidido unir fuerzas, dejando atrás un pasado que, seamos sinceros, dejó algún que otro momento caliente en el pasado.
El más sonado, sin duda, fue el de Catalunya 2019, cuando Lorenzo se llevó por delante a Andrea Dovizioso, Valentino Rossi y al propio Maverick en la curva de La Caixa, en la segunda vuelta. La tensión entonces se cortaba con cuchillo, y ahora, con la perspectiva del tiempo y entre risas en el programa Duralavita, ambos han reconocido lo que todos pensábamos.
"A veces hemos tenido alguna tensión, como en Montmeló 2019", dejaba caer Lorenzo, a lo que Maverick, sin pelos en la lengua, respondía: "Ese día te quería matar". Y ojo a la réplica del balear, que no tiene desperdicio: "De no ser por las cámaras, nos habríamos matado", le responde el #99 entre risas.
Pero del odio al amor hay un paso, sobre todo cuando hay talento de por medio. Lorenzo tiene clarísimo que Viñales no es un piloto cualquiera. De hecho, lo coloca en un pedestal que muy pocos ocupan en su particular olimpo. Para el mallorquín, Maverick está al nivel de los más grandes de la era moderna. "Maverick siempre ha tenido un gran talento. Yo lo compararía con los cinco magníficos, a nivel de talento y velocidad pura, no tiene nada que envidiar", asegura Jorge, que solo se atreve a poner un escalón por encima a Casey Stoner en cuanto a talento innato.
La gran pregunta es: ¿cómo va a funcionar esta dupla? Lorenzo lo ve como una película de Hollywood. "Siempre comparo un poco esta relación con la película de Rocky, lo de Apollo Creed y Rocky", explica. Su teoría es que Viñales necesita recuperar esa "mirada del Tigre" que se pierde cuando uno se acomoda, tal y como Apolo hizo con el Semental Italiano para ganar a Mr. T.
Por su parte, Maverick parece haber aceptado el reto con una disciplina espartana. Sabe que el MotoGP actual ya no permite vivir solo de la inspiración:"Precisión, eso es lo que creo que necesito", confiesa el Top Gun español. Aunque reconoce que ser fluido es algo natural en su pilotaje, admite que "esa media décima en toda la carrera te hace ganarla" y que para subir de nivel solo le queda pulir esos detalles bajo la lupa de su nuevo coach.
Aquí es donde entra el 'método Lorenzo'. Jorge quiere aplicar una filosofía casi zen, al estilo de los grandes entrenadores de la NBA, aunque a Maverick eso de la calma le cueste un poco más. "Me escucha todo lo que digo, me hace caso en casi todo lo que le digo, la meditación le cuesta un poco más, como hacía Phil Jackson con los Bulls", comenta el '99'.

Viñales, no obstante, recoge el guante: "Yo soy muy disciplinado. Siempre lo he dicho, cuando voy a por algo, voy, no voy a medias tintas, voy al 100%. Si tengo que meditar... yo medito".
Muchos podrían pensar que a los 31 años el tren ya ha pasado, pero Lorenzo desactiva rápido esa idea. Para él, Maverick está en la "edad perfecta, muy maduro, receptivo y con hambre". El objetivo no es otro que explotar ese potencial que, por unas cosas o por otras, no ha terminado de romper la barrera final en los últimos tiempos. "No quiero dar nombres. Pero si pilotos con menor talento han conseguido luchar por mundiales, por qué no puedo hacerlo él", sentencia Jorge.
El trabajo de pretemporada está siendo clave. Viñales insiste mucho en la importancia de tener "un ojo desde fuera", porque las sensaciones encima de la moto a veces engañan respecto a lo que dice el crono o la telemetría. "Estamos trabajando mucho el método, mejorar esos detalles que puedo mejorar, sobre todo de mi estilo de pilotaje", apunta Maverick, recordando aquella época en la que Jorge era probador de Yamaha y ambos coincidían en el diagnóstico de la moto.
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Y para los 'haters' o los escépticos que creen que dos gallos en el mismo corral van a durar dos telediarios, Lorenzo tiene un mensaje muy de su estilo: "Hay gente que dice que vamos a aguantar juntos cuatro carreras. Vosotros hablad, que el bicho va a llegar". Queda por ver si esta versión de Rocky Balboa sobre dos ruedas termina levantando el cinturón de campeón, pero lo que es seguro es que nos van a dar mucho de qué hablar este 2026.

