
Si hay algo que saben hacer bien en Noale es vender sueños. Y no nos referimos solo a sus máquinas de 200 CV, sino a la capacidad de trasladar esa pasión a las cilindradas más accesibles. La Aprilia RS 457 llegó para dar un puñetazo sobre la mesa en el reñido segmento de las deportivas para el carnet A2, pero parece que a los italianos les sabía a poco.
Por eso acaban de desvelar la RS 457 GP Replica 2026, una versión que va directa al corazón (y a los ojos) de los que sueñan con emular a Marco Bezzecchi o Jorge Martín cada vez que salen de ruta. La firma italiana ha querido que esta pequeña deportiva respire el mismo aire que la RS-GP del Mundial de Motociclismo.
El carenado abandona los esquemas de color tradicionales para abrazar una librea que combina negros brillantes y mates, salpicada con los gráficos de los patrocinadores oficiales del equipo de competición.
Pero lo más interesante de esta GP Replica no es solo lo que se ve, sino lo que se siente al pilotar. Aprilia ha decidido vitaminar el equipamiento de serie incluyendo el cambio Quickshift bidireccional. Olvídate de cortar gas o tocar el embrague; ahora podrás empalmar marchas (y reducirlas) con la misma rabia que en un circuito. Es un extra que en el modelo base es opcional y que aquí viene instalado de fábrica.
Para afilar su silueta, esta edición incorpora una tapa para el colín que anula el asiento del pasajero, convirtiéndola en una monoplaza de aspecto mucho más racing (aunque tranquilo, se puede quitar si decides llevar paquete). Además, los diseñadores han tirado de brocha gorda con el color negro, bañando el chasis de doble viga, el basculante y las tijas de dirección en este tono oscuro, dándole un toque mucho más serio y premium a la parte ciclo.


Hablando de ir rápido, también hay que saber parar. Aunque el equipo de frenos mantiene la pinza radial ByBre de cuatro pistones mordiendo un disco de 320 mm, en esta versión se han montado unas pastillas de freno con un coeficiente de fricción superior que prometen una mordida más contundente cuando decidimos apurar la frenada antes de tirarnos al vértice.
Bajo este traje de gala, la mecánica sigue siendo la joya que ya conocemos. El bicilíndrico en paralelo de 457 cc, con refrigeración líquida y distribución de doble árbol de levas, clava las cifras máximas de la categoría A2: 47,6 cv (35 kW) a 9.400 rpm. Es un motor moderno, diseñado desde cero para aprovechar hasta el último caballo permitido por la ley para el A2, acompañado de un par motor de 43,5 Nm que garantiza empuje sin tener que llevar la aguja siempre en la zona roja.
Uno de los ases bajo la manga de esta italiana frente a su competencia japonesa es el peso. Aprilia ha conseguido detener la báscula en 159 kg en seco (175 kg con todos los líquidos llenos), gracias en gran parte a ese chasis de aluminio que es una rara avis en su segmento. Esta relación peso/potencia es la clave de su agilidad endiablada, permitiendo cambios de dirección rapidísimos calzada con neumáticos 110/70 delante y 150/60 detrás en llantas de 17 pulgadas.

La herencia tecnológica del sistema APRC sigue presente. El acelerador electrónico Ride by Wire gestiona tres modos de conducción que modulan la entrega de potencia y la intervención del control de tracción, ajustable en tres niveles. Todo este arsenal se controla desde una pantalla TFT de 5 pulgadas a todo color y, un detalle que nos encanta y que suele reservarse a motos mucho más caras: las piñas de los mandos son retroiluminadas.
Leer también: "¿Habían bebido?": Jake Dixon se estrena en SBK cargando contra el mito de Moto2 tras tres caídas
Hablemos de dinero. La Aprilia RS 457 estándar tiene un precio de tarifa en España de 7.199 euros. Aunque la marca todavía no ha colgado la etiqueta definitiva a esta GP Replica, si hacemos cuentas con los extras que trae, es muy probable que ronde los 7.500 euros.

