
Por Borja Arias@borjarias |
Esta semana he tenido la oportunidad de disfrutar muchísimo de una moto que tenía ganas de probar desde hace tiempo: la nueva Suzuki DR-Z4SM. Para este 2025, la marca japonesa nos ha sorprendido actualizando unas siglas legendarias, renovando tanto la versión Enduro como esta variante Supermoto con un importante lavado de cara en diseño, equipamiento y rendimiento. Es una moto que mantiene esa esencia de ser sencilla y fácil, logrando un equilibrio muy interesante entre una Supermoto pura y una opción dual versátil para el día a día.
En el corazón de esta máquina encontramos un motor monocilíndrico de 398 cc refrigerado por líquido, que ahora cumple con la Euro 5 Plus. Nos entrega 38 CV a 8.000 vueltas y un par de 36,5 Nm, cifras que se gestionan a través de un embrague antirrebote asistido y un acelerador electrónico.
Lo que más me ha gustado de este propulsor es su suavidad; apenas vibra y tiene una respuesta muy dulce y contundente en la zona baja y media, lo que permite conectar curvas con mucha naturalidad sin necesidad de llevar el motor al corte constantemente. Además, homologa un consumo teórico ridículo de 3,4 litros a los 100 km.
A nivel de parte ciclo, la DR-Z4SM estrena un nuevo chasis perimetral de acero y un subchasis de aluminio, acompañados de unas suspensiones KYB totalmente regulables. Contamos con una horquilla invertida con 260 mm de recorrido y 277 mm en la parte trasera.
Aunque de serie vienen con un tarado confortable que absorbe fenomenal los baches urbanos, si quieres ir rápido te recomiendo ajustarlas para ganar firmeza y evitar transferencias de peso excesivas. Para frenar, confiamos en un disco delantero de 320 mm mordido por una pinza Nissin de anclaje axial, con un tacto progresivo que me ha convencido.

Ergonómicamente es una moto alta, con el asiento a 890 mm, pero que nadie se asuste: al ser tan estrecha y plana, se llega al suelo con facilidad (yo con mi 1,80 m apoyo ambas plantas). Es extremadamente ligera, con solo 154 kg en vacío, lo que la hace muy ágil y reactiva en los cambios de dirección, especialmente en el tráfico urbano.
Eso sí, el depósito es pequeñito, de solo 8,7 litros, aunque gracias a su bajo consumo permite tiradas decentes. Como punto a mejorar, la palanca de cambios se siente algo dura y con aristas, por lo que recomiendo usar calzado con protección.
En el apartado tecnológico, Suzuki ha dotado a este modelo de lo necesario para divertirse con seguridad. Tenemos tres modos de conducción y un control de tracción regulable en tres niveles (más el modo G), todo gestionable desde una pantalla LCD sencilla pero funcional. Un detalle que me encanta para los momentos de diversión es que podemos desconectar el ABS de la rueda trasera con un simple botón, ideal para hacer derrapar la moto y disfrutar del estilo Supermoto en pista cerrada.

Como conclusión, la DR-Z4SM me ha parecido una moto equilibrada, divertida y con esa sensación de ser indestructible, una compañera que podría durar 20 o 30 años en tu garaje. Sin embargo, tiene un obstáculo importante: su precio de 9.700 €. Es una cifra elevada si miramos a rivales directas como la KTM 390 SM, que cuesta considerablemente menos y viene más equipada. Aun así, es una moto que se disfruta y que recupera con acierto un concepto muy querido por los aficionados.
Si quieres ver cómo se comporta esta nueva Suzuki en acción, escuchar su motor y conocer todos los detalles en profundidad, no te pierdas la vídeo prueba completa que te dejo a continuación.

Por Borja Arias