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- Pol Espargaró defiende la creación de la figura del piloto reserva permanente en MotoGP.
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- Guenther Steiner, jefe del Tech3, no entiende que haya motos paradas en el garaje sin competir.
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- El objetivo es evitar la improvisación con sustitutos sin ritmo tras las últimas bajas de KTM.
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El mundial de MotoGP está cambiando muy rápido, y no solo por la llegada de nuevos dueños o el reglamento técnico que se asoma en el horizonte. Hay temas del día a día que, aunque parezcan secundarios, afectan de lleno al espectáculo y al bolsillo de los equipos. Uno de ellos es qué pasa cuando un piloto se lesiona. Hasta ahora, hemos funcionado con parches, pero Pol Espargaró cree que ya va siendo hora de que el campeonato se tome esto en serio y establezca la figura del piloto reserva permanente tal y como ya sucede en la Fórmula 1.
La situación en el box del Tech3 estas últimas semanas ha sido un auténtico rompecabezas. Con Maverick Viñales todavía recuperándose de su operación de hombro para arreglar una vieja lesión, todas las miradas estaban puestas en Pol. Él es el probador de confianza, conoce la moto y tiene la velocidad. Pero el destino es caprichoso y una lesión en la mano izquierda, de esas que ocurren entrenando de la forma más tonta, lo dejó fuera de combate justo cuando más se le necesitaba.
Al final, el equipo tuvo que llamar a Jonas Folger para correr en Le Mans. Folger es un piloto con talento, de eso no hay duda, pero llevaba desde 2023 sin subirse a una MotoGP en condiciones de carrera. Este baile de nombres pone de relieve que el sistema actual cojea. No se puede improvisar una sustitución a este nivel de la noche a la mañana.
Pol Espargaró aprovechó un evento de presentación del Gran Premio de Cataluña para hablar claro sobre esto. Para él, tener a alguien listo para saltar a la pista siempre es algo que el mundial necesita ya mismo. “Personalmente, creo que es necesario”, soltó sin dar rodeos.
El de Granollers contó una anécdota muy curiosa sobre una charla que tuvo con Guenther Steiner. El que fuera jefe de equipo en la Fórmula 1 está ahora metido de lleno en la gestión del Tech3 y alucina con cómo funcionan las cosas en las dos ruedas. Según Pol, Steiner le decía que en la Fórmula 1 es impensable ver un vehículo parado en el box durante una sesión oficial porque el piloto titular no pueda correr. En los coches, el reserva está ahí, con el mono puesto y el casco cerca, listo para entrar en acción al segundo.
Es verdad que una moto no es un coche. Pol lo sabe mejor que nadie y no quiere pecar de optimista. “MotoGP no es comparable a la F1. El riesgo que un piloto asume el sábado al subirse a la moto para sustituir a un compañero que se ha lesionado el viernes es mucho mayor que si lo haces en un coche”, explicaba con mucha lógica. En una moto, si no tienes el ritmo o la confianza, el riesgo de acabar en el suelo y empeorar las cosas es enorme.
Pero, dejando a un lado el riesgo físico, hay una parte del negocio que no se puede ignorar. Mantener una estructura en el mundial cuesta una fortuna. Los patrocinadores pagan para que sus logos den vueltas al circuito y aparezcan en la tele. Si la moto está tapada con una lona en el garaje, ese dinero se está tirando a la basura. “Desde el punto de vista económico y del espectáculo, dejar una moto parada en el box no es lo ideal”, añadía Espargaró.
Para que esto cambie, hace falta que mucha gente se ponga de acuerdo. No basta con que un equipo quiera hacerlo: tiene que ser una norma que todos acepten. Pol cree que es el momento de sentarse a hablar. “Claramente, hay que llegar a un acuerdo entre Liberty, los equipos y los pilotos”, comentaba, señalando a los nuevos gestores del campeonato como una pieza clave para modernizar estos protocolos.

Lo cierto es que ser probador hoy en día es un trabajo de riesgo. Tienes que estar lo suficientemente fuerte y rápido como para que, si te toca salir, no hagas el ridículo. Pero para estar a ese nivel tienes que entrenar a tope, y ahí es donde llegan las lesiones.
Pol está pasando por ese bache ahora mismo. “Paso todo el año esperando estas oportunidades que surgen cuando un compañero no está, para ayudar a la fábrica y buscar un buen resultado. Pero para ser competitivo tengo que entrenar fuerte, y eso siempre conlleva el riesgo de lesionarse”, confesaba con cierta amargura.
Incluso reconoció que su actual lesión en la mano es de las más frustrantes de su carrera por lo inoportuna que ha sido. Ni él ni su médico, el conocido doctor Xavier Mir, se ponían de acuerdo con los plazos para volver, pero al final manda el cuerpo y la seguridad. De hecho, bromeaba con que es la lesión más absurda que ha tenido nunca, pero que por desgracia le impide estar al 100%.
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A pesar de todo, Pol se ofrece para ser ese hombre de guardia en el futuro si las reglas cambian. “Yo estaría dispuesto a cumplir con ese papel siempre que esté bien físicamente”, aseguraba. Con pilotos como Dani Pedrosa dejando claro que ya no tienen ganas de meterse en el lío de las carreras de sustitución o wildcards de última hora, el perfil de Pol se vuelve todavía más valioso para marcas como KTM.

