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- Bulega debuta con la Ducati 850 cc en Mugello y marca un 1’47”2 en solo 20 vueltas de test.
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- El italiano bate a Michele Pirro por cuatro décimas tras viajar 900 km directo desde Hungría.
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- Ducati adelanta los test por la lluvia y enseña el potencial de su nueva MotoGP frente a KTM.
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¿Te imaginas terminar un fin de semana perfecto en las carreras, meterte una paliza de 900 kilómetros en coche y, casi sin dormir, subirte a una moto que nadie ha pilotado antes en serio? Pues eso es exactamente lo que acaba de hacer Nicolò Bulega. El italiano está en un estado de forma increíble y Ducati lo sabe, por eso no han querido perder ni un minuto para darle las llaves de su nuevo juguete: la Desmosedici de 850 cc.
La noticia saltaba hace apenas unas horas desde el circuito de Mugello. Bulega venía con la adrenalina por las nubes después de arrasar en Hungría. Allí, en el trazado de Balaton, se marcó un triplete de esos que dejan claro quién manda ahora mismo en las Superbikes. Pero en vez de irse a casa a descansar y celebrar las victorias, puso rumbo directo a la Toscana. El motivo era importante: empezar a dar forma a la MotoGP del futuro, esa que veremos correr en 2027.
El plan original de Ducati era un poco más relajado, pero el cielo de Italia se puso gris y las previsiones daban lluvia constante para el martes y el miércoles. En las carreras, el tiempo es oro y probar una moto totalmente nueva bajo el agua no es lo ideal cuando lo que buscas es entender el potencial del motor y el chasis. Así que el equipo tomó una decisión rápida: adelantar todo al lunes.
Bulega llegó al circuito a primera hora de la tarde, se bajó del coche tras el largo viaje desde Hungría y, casi sin tiempo para tomarse un café, ya estaba poniéndose el mono de cuero. La prioridad absoluta era aprovechar los últimos rayos de sol y el asfalto seco de Mugello. No hubo ceremonias ni grandes presentaciones: fue llegar y besar el santo.
Aunque Ducati siempre intenta ser discreta con los tiempos de sus test privados, en el paddock todo se acaba sabiendo. Y lo que se ha filtrado gracias a nuestros compañeros de GPone.com es para quitarse el sombrero. Nicolò solo dio unas 20 vueltas, un contacto muy breve si tenemos en cuenta que la moto es un prototipo que está dando sus primeros pasos. Sin embargo, en ese poco tiempo, paró el crono en un espectacular 1’47”2.
Para que nos hagamos una idea de lo que significa ese tiempo, Michele Pirro, que es el probador oficial de la marca y lleva semanas rodando con esta moto, se quedó en un 1’47”6. Sí, Bulega, con el cansancio acumulado de un fin de semana de carreras y un viaje de casi 1.000 kilómetros, fue cuatro décimas más rápido que el especialista en pruebas de la casa.
Pero Ducati no estuvo sola en Mugello. En el carril de boxes también se vieron los colores de KTM y Honda. Los austriacos mandaron a su dream team de probadores: Dani Pedrosa y Jonas Folger, que este fin de semana correrá con la KTM de Maverick Viñales en Le mans.
Dani, que siempre es un reloj, marcó un 1’48”5, mientras que Folger se fue al 1’49”8. Es cierto que en estos test cada uno lleva su propio programa de trabajo y no sabemos cuánta gasolina llevaban o qué estaban probando exactamente, pero el primer duelo indirecto de las 850 cc ya está servido.
La Ducati de 850 cc que probó Bulega en el test de Mugello
Por el lado de Honda, las cosas van con más calma. Aunque estuvieron presentes, no sacaron a pista la moto de 2027, sino que se centraron en mejorar la moto actual, que falta les hace. La marca del ala dorada parece que prefiere asegurar el presente antes de lanzarse de cabeza al nuevo reglamento, al menos en estos entrenamientos públicos.
A sus 26 años, Bulega está en el mejor momento de su carrera. Su papel como probador de MotoGP está más que consolidado. Ya le vimos sustituyendo a Marc Márquez en 2025 y dejando muy buen sabor de boca al puntuar en su primera carrera en Portimão.
El problema para Ducati es que no tiene sitios libres para todos. Bulega quiere una moto oficial en MotoGP para 2027, pero la marca italiana todavía no puede prometérselo porque tienen el equipo lleno de estrellas. Esto ha hecho que su representante ya esté moviendo los papeles y hablando con otras fábricas. En el paddock se rumorea que hay varios equipos interesados en robarle el talento a Ducati, aprovechando que el piloto termina contrato pronto.
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La próxima gran cita será el 22 de junio, justo después del Gran Premio de Brno. Allí veremos el primer test oficial donde todas las marcas pondrán sus cartas sobre la mesa. Será la primera vez que veamos a todas las 850 cc juntas en pista y con los pilotos titulares subidos a ellas.

