
Suzuki vuelve a la carga. La marca de Hamamatsu ha confirmado que estará en las próximas 8 Horas de Suzuka, que se celebran este 5 de julio de 2026. Lo hará de nuevo con su proyecto más especial de los últimos años: la GSX-R1000R "ecológica" dentro de la categoría Experimental.
No es una participación cualquiera. Bajo el nombre de Team Suzuki CN Challenge, la marca japonesa quiere demostrar que las carreras de resistencia y el respeto al medio ambiente pueden ir de la mano. Al mando del barco repite Shinichi Sahara, que ya sabe lo que es dirigir el equipo de MotoGP, y contará con pilotos de primer nivel como Takuya Tsuda y el veterano Étienne Masson.
Lo que hace diferente a esta moto es que casi todo el equipo está formado por empleados de la propia fábrica. La idea es que los mismos ingenieros que diseñan las motos de calle se manchen las manos en el box. Como dicen desde la marca, el objetivo es "aplicar el conocimiento ganado a través de las carreras como feedback técnico para el desarrollo de productos futuros".
En la pista, la moto se parece mucho a la GSX-R1000R que puedes comprar en el concesionario, pero con chuches de competición. Este año han trabajado a fondo en la aerodinámica. Se ven cambios en los alerones frontales y han añadido un sistema de efecto suelo bajo el basculante para que la moto vaya más pegada al asfalto y sea más estable.
Toshihiro Suzuki, el presidente de la compañía, tiene claro por qué están aquí: "A través de este desafío, nuestro objetivo es verificar y demostrar la durabilidad y fiabilidad necesarias para la futura aplicación práctica de nuestras tecnologías, al tiempo que compartimos una emoción aún mayor con más personas y lo traducimos en motivación para crear mejores productos".


Para este 2026, la lista de componentes sostenibles es enorme. Usarán un combustible 100% renovable de TotalEnergies y aceite de motor de Motul con base biológica. Hasta los neumáticos son especiales, fabricados con una gran cantidad de materiales reciclados. Todo cuenta para reducir la huella de carbono mientras buscan los tiempos por vuelta más rápidos.
Incluso los detalles más pequeños se han cuidado. Los frenos usan pastillas que sueltan menos polvo y los discos de acero no han pasado por tratamientos de calor para ahorrar energía en su producción. La carrocería es de fibra de carbono orgánica y hasta los uniformes de los mecánicos vienen de materiales reciclados.
El año pasado la suerte no les acompañó y terminaron en el puesto 33 por culpa de una caída, pero para este verano el objetivo es volver al top 10 que ya lograron en 2024. Para llegar bien preparados, el equipo está rodando ya en el campeonato nacional japonés para poner todo a punto antes de la gran cita de julio.


Takashi Ise, responsable de la división de motos de Suzuki, recuerda el esfuerzo del equipo tras el accidente del año pasado: "Lastimosamente sufrimos una caída, pero trabajando juntos como un solo equipo, reparamos la máquina y volvimos a la pista, pudiendo rodar en tiempos parecidos a los de cabeza".
Leer también: De Milán al asfalto: así de bestial luce la CFMOTO V4 SR-RR de 210 cv vestida de calle
Para esta edición, el mensaje es de optimismo y evolución técnica. Ise recalca que "este año nuevamente ampliaremos el uso de elementos sostenibles y perseguiremos el desarrollo tecnológico con un enfoque sólido tanto en la sostenibilidad como en el rendimiento".

