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La temporada 2026 no ha empezado nada bien para Franco Morbidelli. El Gran Premio de EEUU ha sido un jarro de agua fría para el piloto italiano, que llegaba a Austin con la esperanza de olvidar el mal trago de Brasil. Sin embargo, los números en el circuito de Texas han sido demoledores y reflejan una crisis de resultados que empieza a ser preocupante para alguien que tiene una Ducati entre las manos.
Morbidelli terminó la carrera en la 14ª posición. Si miramos la tabla, fue el peor piloto de Ducati con diferencia. Para que nos hagamos una idea, solo quedaron por detrás de él los cuatro pilotos de Yamaha, que ahora mismo están sufriendo en la cola de la parrilla. Al cruzar la meta, Franco acumulaba una desventaja de 24,3 segundos respecto al ganador, una distancia demasiado grande en una categoría tan apretada como la actual.
El fin de semana ya nació torcido desde el sábado. En la clasificación, el piloto del VR46 se quedó en la penúltima posición de salida. Aunque en carrera logró remontar algunos puestos, la sensación de impotencia fue constante. Él mismo reconoció que el camino está siendo muy cuesta arriba.
"Fue un fin de semana duro. Hemos sufrido cada día, aunque cada jornada un poco menos que la anterior", comentaba Morbidelli al terminar la prueba. El italiano intentó sacar algo positivo de un domingo donde la suerte le fue esquiva, aunque sabe que sumar solo dos puntos no es el objetivo de un equipo que aspira a estar arriba.
"En la carrera pudimos sumar al menos dos puntos. No es lo que queremos, pero era importante terminar para recoger datos", explicaba con resignación. El principal problema que arrastra Franco es la falta de confianza con el tren trasero de su Desmosedici. En Austin, esa falta de agarre le impidió rodar en los tiempos de cabeza en un circuito que exige mucho en las frenadas y aceleraciones.
Lo cierto es que la comparación con lo que hacía hace un año es dolorosa. En 2025, Morbidelli estaba entre los mejores del campeonato tras las primeras carreras, pero este año la situación ha dado un vuelco radical. "Hace un año hice cuarto, este año decimocuarto", decía con sinceridad.

Esta falta de rendimiento llega en el momento más inoportuno, justo cuando los equipos están cerrando sus alineaciones para el futuro. Mientras su compañero de equipo, Fabio Di Giannantonio, brilla con poles y roza el podio, la silla de Morbidelli en el VR46 parece tener ya un nuevo dueño. Fermín Aldeguer es el nombre que suena con más fuerza para ocupar una de las motos de Valentino Rossi.
Uccio Salucci, el jefe del equipo, no se ha andado con rodeos al hablar de lo que buscan para el próximo año. "Nos interesa Fermín, nunca lo hemos ocultado, es un piloto fantástico y solo tiene 21 años. Nos gusta", ha soltado el directivo en SKY Sport. Además, ha dejado claro que Di Giannantonio es la prioridad para renovar, lo que deja a Morbidelli prácticamente fuera de la ecuación.
Para Franco, el panorama es complicado. Al manillar de una Ducati híbrida que mezcla piezas de 2024 y 2025, el experimento no termina de cuajar. "Partimos de muy atrás y fuimos mejorando con el paso de los días. Ese es un aspecto positivo", insiste el piloto romano intentando mantener la calma.
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Pero la realidad es que necesita dar un salto de gigante si quiere encontrar un hueco en la parrilla el año que viene, porque ahora mismo, sus opciones de seguir en el VR46 son casi nulas.

