
David Alonso va a ser el nombre propio del próximo año en MotoGP. El chaval, que ya nos dejó a todos con la boca abierta ganando el título de Moto3 en 2024, saltará a MotoGP en 2027 en el equipo oficial Honda según adelanta el Diario AS. No es una decisión cualquiera: el colombiano de adopción -nacido en Madrid- ha tenido sobre la mesa ofertas de casi todas las fábricas del mundial, pero ha decidido que su sitio está en la marca del ala dorada.
Esta jugada de Honda es una apuesta a todo o nada para recuperar el trono. Alonso compartirá garaje con Fabio Quartararo, formando una de las parejas más explosivas que recordamos. La llegada del joven talento provoca un efecto dominó inmediato, dejando sin sitio en el equipo oficial a Joan Mir y a Luca Marini, que ahora mismo tienen un pie fuera y tendrán que buscarse la vida en otros equipos para 2027.
Pero ojo, que el movimiento de Alonso no es el único que está quemando el paddock. Daniel Holgado, compañero de Alonso en el equipo de Aspar en Moto2, tiene casi todas las papeletas para subir a la categoría reina con el Gresini Racing. Sería el salto definitivo para un piloto que lleva tiempo pidiendo paso entre los mejores y que encajaría perfectamente en la estructura satélite de Ducati.
¿Y qué pasa con Álex Márquez? Pues parece que el menor de los hermanos tiene las maletas hechas. Los rumores apuntan a que se marcha al equipo oficial de KTM, y no precisamente por poco dinero. Se dice que su sueldo podría pasar de los 400.000 euros actuales a rozar el millón de euros. Un salto económico y deportivo importante para intentar pelear por el mundial con una moto distinta a la de Borgo Panigale.
En medio de todo este lío de contratos, Fermín Aldeguer también está en el centro de todas las miradas. Su nombre suena con mucha fuerza para el equipo VR46, aunque él prefiere no mojarse demasiado por ahora. El murciano sabe que su futuro depende de los hilos que muevan en Bolonia y prefiere mantener la calma mientras se decide en qué box dormirá su moto el año que viene.

Aldeguer fue bastante claro cuando le preguntaron sobre este tema hace poco: "Yo tengo un contrato con Ducati. Son ellos los que deciden dónde hacerme correr. Para mí lo que cuenta es tener la moto oficial y el máximo apoyo". Con estas palabras, el piloto deja la pelota en el tejado de la fábrica, priorizando siempre tener el mejor material posible para demostrar su potencial.
Por otro lado, Ducati podría recuperar su esquema de seis motos en pista si se confirma otro regreso sonado: el de Enea Bastianini. "La Bestia" no lo está pasando nada bien en el KTM Tech3, donde le está costando un mundo adaptarse a la moto austriaca. Volver a Gresini junto a la posible llegada de Holgado sería la jugada maestra de Ducati para no perder peso en la parrilla frente a la competencia.
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La salida de Alonso del equipo Aspar también deja un hueco libre que ya tiene nombre y apellidos. Máximo Quiles, la gran perla de Moto3, es el elegido para heredar su moto en Moto2. Es la forma que tiene el equipo de Jorge Martínez Aspar de seguir sacando diamantes en bruto que acaban peleando por ganar en las categorías superiores.

