
Ducati no ha empezado el 2026 como esperaba. La marca que hace nada parecía imbatible se ha topado con una realidad bastante más cruda en estas primeras carreras. Davide Tardozzi, el veterano team manager del equipo, ha hablado claro sobre los problemas que están sufriendo, y no ha puesto paños calientes: la Desmosedici ya no es la jefa absoluta de la parrilla y sus pilotos están sufriendo más de la cuenta.
El tema que más cola trae en el paddock es el estado de Marc Márquez. Aunque el de Cervera siempre intenta dar el máximo, su cuerpo le está mandando avisos serios. Tardozzi cree que el 93 todavía arrastra los daños de aquel golpe que se llevó en Indonesia el año pasado, cuando Marco Bezzecchi se lo llevó por delante. Esas secuelas son las que le impiden pilotar con total libertad ahora mismo.
Las cámaras no mienten y se nota que Marc no va cómodo. Se le ve constantemente tocándose el hombro y buscando posturas raras para aliviar el dolor antes de subirse a la moto. El jefe de Ducati reconoce que el piloto no está en su mejor momento: "Desgraciadamente, lo que pasó en Indonesia todavía tiene consecuencias. No está bien todavía", admite con sinceridad sobre la recuperación del español.
A pesar de que no está al 100%, el talento de Márquez sigue asustando. Tardozzi pone como ejemplo su capacidad para recortar distancias en un suspiro, algo que solo los elegidos pueden hacer. "En el momento en que adelantó a Raúl Fernández y llegó hasta Pecco y Bastianini, en cinco o seis vueltas ganó ocho décimas. Eso significa que cuando está bien, es capaz de estar delante. Márquez es Márquez", comentó el italiano en Austin al micrófono de SKY Sport.
Ponerle un porcentaje a la salud de Marc es imposible ahora mismo. En el equipo prefieren no jugar a los médicos, pero tienen claro que el camino va a ser largo. "Si me preguntáis por un porcentaje... es como tirar los dados. No puedo decirlo, pero estoy seguro de que no está bien", confiesa Tardozzi, dejando en el aire cuándo veremos la mejor versión del piloto.
Pero ojo, que los problemas de Ducati no terminan en el hombro de su estrella. La moto también está fallando en puntos donde antes era perfecta. Los pilotos se están quejando de que la goma trasera desaparece mucho antes de lo previsto, especialmente en los circuitos con curvas a la derecha que exigen mucho apoyo. Esto les obliga a bajar el ritmo para no quedarse en las lonas antes de tiempo.
El propio equipo confirma que tanto Di Giannantonio como Bagnaia han sufrido este calvario recientemente. "Dijeron claramente que no podían gestionar el neumático trasero. Dependían demasiado de la parte de atrás, el consumo era muy alto, sobre todo en el perfil derecho, y en un momento dado ya no podían pilotar", explica Tardozzi sobre este quebradero de cabeza técnico que les está quitando el sueño.
Mientras Ducati busca soluciones, en Noale están de fiesta. Aprilia ha dado un salto de gigante este invierno y se ha plantado como la alternativa real al título. Los datos que manejan en Borgo Panigale dan miedo: mientras ellos apenas han mejorado un par de décimas, sus vecinos han encontrado casi un segundo de la nada. La diferencia es abismal y en Ducati saben que tienen que reaccionar ya.

Tardozzi se quita el sombrero ante el trabajo de la competencia, pero mete presión a sus propios ingenieros. "Aprilia ha mejorado muchísimo. Mirando los datos entre el año pasado y este, han ganado siete u ocho décimas. Nosotros una o dos. Es un incremento impresionante. Tienen pilotos fuertes, como nosotros, pero tenemos que darnos prisa", avisa el team manager.
La esperanza está puesta en las próximas citas del calendario, especialmente en el GP de España. En Ducati confían en que el genio de Dall’Igna saque algo de la chistera para Jerez que les devuelva la ventaja perdida. "Esperamos algo de los ingenieros. Estoy seguro de que Gigi es el primero que no está contento con esta situación. Tenemos que trabajar en ello y esperamos traer algo ya a Jerez", adelanta con optimismo.
Aun así, el mensaje oficial es de calma. Queda mucho mundial por delante y en Ducati creen que la mala suerte también ha jugado su papel en este inicio de 2026 tan accidentado. "Es verdad que ya no somos la moto dominante de los últimos años, pero tampoco somos lo que se ve en la clasificación hoy. Hubo episodios desafortunados, como en Tailandia, donde Marc habría hecho podio sin el problema en el neumático trasero", recuerda el italiano.
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Al final, la receta para volver a lo más alto es sencilla de decir pero difícil de ejecutar: trabajar más y quejarse menos. En el box oficial quieren dejar de hablar de mala suerte y centrarse en dar a sus pilotos una moto que no les traicione a mitad de carrera. "No me gusta hablar de mala suerte, ni para nosotros ni para los demás. Tenemos que trabajar y punto", sentencia Tardozzi para cerrar filas.

