
Nolan ha puesto a la venta el X-904 Ultra Carbon, un casco que deja de lado los diseños chillones para centrarse en lo que de verdad importa cuando llevas cinco horas encima de la moto: que sea ligero, que no te canse el cuello y que te proteja de forma inteligente.
Este modelo se fabrica en Italia y utiliza una calota de fibra de carbono muy compacta. Pesa unos 1,5 kilos en una talla media, una cifra que se agradece mucho para evitar la fatiga cervical. La marca ha buscado un equilibrio entre la seguridad pura y una estética discreta, muy al estilo europeo, pensando en el motorista que valora más la ingeniería que el postureo.
Lo que más llama la atención al verlo de cerca es el sistema de iluminación I-ESS. No son luces decorativas. En la parte delantera lleva unos LED blancos que te hacen más visible para el resto de coches cuando hay poca luz. Pero la magia está detrás: el casco lleva una luz roja integrada que funciona como una luz de freno de emergencia.
Este sistema utiliza un acelerómetro interno que detecta cuándo estás pegando un frenazo brusco. En ese momento, la luz parpadea para avisar a los que vienen detrás. Además, no tienes que preocuparte por apagarlo, porque el casco se "duerme" solo cuando detecta que lo has dejado quieto en la estantería o sobre el asiento.
Nolan ha dado un paso adelante al integrar la tecnología de Quin. Es un pequeño chip que actúa como un cerebro digital dentro del casco. Este sensor mide constantemente cómo aceleras, cómo frenas y cómo te mueves en las curvas. Al terminar tu ruta, puedes ver en el móvil todos esos datos: la velocidad media, la distancia y hasta tus patrones de frenado para ver si puedes mejorar tu técnica.


Pero lo más valioso es su algoritmo de detección de accidentes. Si tienes una caída fuerte, el casco analiza el impacto y envía automáticamente un mensaje a tus contactos de emergencia con tu posición exacta por GPS. Es una función que da mucha tranquilidad, sobre todo si te gusta salir a rodar solo por carreteras secundarias.
Por dentro, el X-904 está hecho para que no pases calor. El forro mezcla poliamida con filamentos de carbono, un material que ayuda a controlar la temperatura y que se seca muy rápido si sudas. También han pensado en los que llevamos gafas, dejando un espacio específico para que las patillas no se claven en la sien.
La ventilación es bastante directa, con entradas en la barbilla y la frente que sacan el aire caliente por detrás. Además, viene preparado para montar los sistemas de comunicación N-Com de la casa sin que sobresalga nada por fuera ni afecte a la aerodinámica del casco.


A nivel de seguridad mecánica, cumple con la estricta normativa ECE 22-06. También incluye el sistema NERS, que permite a las asistencias médicas quitarte las almohadillas laterales fácilmente en caso de accidente para sacar el casco sin forzar el cuello.
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La pantalla es muy amplia para tener un buen campo de visión y lleva un visor solar interno que protege contra los rayos UV. Este visor se puede recoger rápidamente si, por ejemplo, entras de repente en un túnel. El precio de este nuevo Nolan se sitúa entre los 600 y los 700 euros.

