
Suzuki acaba de dar un paso de gigante para no quedarse atrás en la carrera eléctrica. La marca japonesa ha confirmado que compra Kanadevia, una empresa de su propio país que lleva años especializada en baterías de iones de litio de estado sólido.
Esta operación, que se anunció a principios de marzo, incluye todo el paquete: desde el desarrollo tecnológico y el diseño hasta la red de ventas. Aunque el precio de la compra se mantiene en secreto, el acuerdo será totalmente efectivo a partir del próximo 1 de julio de 2026.
Toshihiro Suzuki, el actual presidente de la compañía, ha sido el encargado de confirmar esta compra. Kanadevia no es ninguna novata en este mundillo: llevan trabajando en estas celdas sólidas desde 2006. Hasta ahora, su tecnología se usaba sobre todo en maquinaria industrial y en el sector aeroespacial, donde las temperaturas son extremas y no puedes permitirte que una batería falle.
Suzuki ha explicado en un comunicado que las ventajas de estos productos son su capacidad para "funcionar con eficacia en un amplio rango de temperaturas" y, sobre todo, la promesa de una "seguridad mejorada".
Si te gustan las motos, sabrás que el gran problema de las eléctricas actuales es el peso y el tiempo de carga. Las baterías de estado sólido cambian el líquido que llevan dentro las celdas por un material sólido. Esto hace que sean mucho más densas energéticamente, es decir, que meten más energía en menos espacio.
Además, son mucho más seguras porque eliminan los disolventes orgánicos inflamables. Básicamente, es casi imposible que salgan ardiendo de forma espontánea.
A día de hoy, el catálogo eléctrico de Suzuki es bastante discreto. Solo tienen el e-Address, un scooter urbano con apenas 5,5 CV y una autonomía que no llega a los 80 kilómetros. Con la tecnología de Kanadevia bajo su brazo, el panorama cambia por completo. Ya no hablamos solo de movernos por la ciudad, sino de motos con prestaciones de verdad que no pesen como un ancla.

Lo que hace unos años nos parecía el futuro, en este 2026 ya es el presente. Mientras Suzuki mueve sus fichas, hay marcas que ya se han tirado a la piscina. La firma Verge Motorcycles ha sido la más rápida y ya vende la Verge TS Pro, la primera moto de producción con batería de estado sólido. Gracias a las celdas desarrolladas por Donut Lab, esta máquina ha roto todos los esquemas que teníamos sobre la autonomía eléctrica.
Sus números asustan a cualquiera: hasta 600 kilómetros de autonomía urbana, 315 kms de autonomía mixta y un tiempo de carga de solo 12 minutos para pasar del 10 al 80% en un supercargador de 100 kWh.
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A pesar de esta compra, Suzuki sigue siendo una marca que explora todos los caminos. No quieren jugárselo todo a una carta. En el mercado indio, por ejemplo, están probando motores que funcionan con estiércol de vaca, y para este mismo año esperamos la llegada de la Gixxer SF 250 capaz de rodar con un 85% de bioetanol. Es una estrategia curiosa: mientras compran tecnología del futuro, siguen sacando partido a los recursos más tradicionales.

