Marc Márquez no esconde que, después de todo lo que ha pasado en los últimos años, su prioridad ya no son los títulos. El piloto de Cervera, actual campeón de MotoGP, ha confesado que a estas alturas de su carrera firmaría ahora mismo terminar su etapa en la categoría reina sin volver a lesionarse, incluso por encima de sumar más campeonatos.
El ocho veces campeón del mundo llega a 2026 como uno de los grandes favoritos al título tras romper en 2025 una sequía de cinco años sin coronas. Pero su camino hasta volver a lo más alto ha estado marcado por lesiones gravísimas, operaciones y un proceso de reconstrucción que, según él mismo admite, cambió por completo su forma de ver el motociclismo.
En una entrevista concedida a la emisora Onda Cero, Márquez fue muy claro al hablar de lo que realmente valora ahora: “Cuando estás lesionado, estás en una jaula. Pero en cuanto el doctor la abre un poco, sales corriendo”, explicó el piloto español. Además, el de Ducati reconoce que todo ese proceso de recuperación le hizo madurar muchísimo más que en sus años dominando MotoGP: “En esos tres años de lesiones maduré el doble que en diez años ganando”.
Las graves lesiones que sufrió en el brazo derecho tras el accidente de Jerez 2020 y los posteriores problemas de visión marcaron un antes y un después en su carrera. Después llegó el arriesgado salto en 2024, cuando decidió abandonar Honda para subirse a una Ducati satélite del equipo Gresini. A pesar de pilotar una moto del año anterior, Márquez volvió rápidamente a luchar delante, lo suficiente como para convencer a Ducati de subirle al equipo oficial en 2025 por delante del entonces campeón Jorge Martín.
Ese movimiento terminó siendo un acierto total: Márquez dominó el campeonato y recuperó el título de MotoGP, con su propio compañero de equipo, Pecco Bagnaia, calificando aquella temporada como “un campeonato sin rivales”. Sin embargo, el propio Márquez reconoce que ahora su prioridad es muy distinta: “Firmaría retirarme sin ninguna lesión más. Lo firmaría ahora mismo”, aseguró. Eso sí, tampoco renuncia a seguir peleando por ganar, porque, dice, “luego, ganar otro campeonato del mundo… obviamente lo voy a intentar”.
Pese a su regreso al título, la realidad es que Márquez todavía arrastra secuelas físicas. El piloto español sigue recuperándose de la lesión de hombro que sufrió en Mandalika el pasado octubre, cuando Marco Bezzecchi lo golpeó por detrás en plena carrera. Esa lesión obligó a pasar por quirófano y todavía condiciona su pilotaje: “Ya entendí en el test de Buriram que en algunos momentos, sobre todo en las curvas a derechas, no puedo salvarla. Pierdo la moto”, explicó Márquez durante el inicio de temporada en Tailandia.
El de Ducati reconoce que todavía no se siente completamente cómodo sobre la moto: “Aún no estoy pilotando como quiero. Tengo que seguir mejorando mi condición física y también adaptar mi estilo de pilotaje”.
La operación afectó directamente a los músculos pectorales y deltoides, fundamentales para soportar las fuertes frenadas de una MotoGP moderna: “La entrada en curva ahora mismo no la estoy sintiendo bien. La posición de frenada… y si no frenas en una buena posición, luego tampoco estás en la posición perfecta en mitad de la curva”, detalló. Precisamente por esa falta de fuerza en el hombro, Márquez arrancó la temporada utilizando el paquete aerodinámico de Ducati de 2024, menos exigente físicamente que el último desarrollo.
El arranque del campeonato en Buriram tampoco fue sencillo para el vigente campeón. Márquez terminó segundo en la carrera sprint, aunque recibió una penalización por un toque con Pedro Acosta. El domingo, cuando rodaba cuarto en el Gran Premio, se vio obligado a abandonar por daños en la llanta de su Ducati. Eso deja al piloto español a 23 puntos del líder del campeonato tras la primera cita del año: precisamente Pedro Acosta, uno de los nombres que más fuerte está sonando como posible compañero de Márquez en Ducati a partir de 2027.
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La próxima parada será Brasil, en el nuevo circuito de Goiania, donde Márquez buscará empezar a recortar puntos mientras sigue intentando algo que ahora valora más que cualquier título: volver a sentirse físicamente al cien por cien encima de una MotoGP.

