
Valentino Rossi vuelve a ponerse el mono de profesor. La VR46 Riders Academy ha reactivado su proyecto de formación de jóvenes pilotos y el nueve veces campeón del mundo continúa implicándose personalmente en la evolución de los talentos que pasan por su estructura. En un vídeo reciente, el italiano aparece trabajando en pista con Leonardo Casadei, analizando su pilotaje curva a curva y explicándole algunos de los detalles que marcan la diferencia cuando se trata de ir realmente rápido.
¿Que cómo les entrena? Rossi tarda poco en detectar dónde está el potencial de Casadei. El italiano le señala que su punto fuerte son claramente las curvas a izquierdas: ahí se le ve cómodo, con buena postura sobre la moto y mucha inclinación: “A la izquierda vas muy fuerte, se nota que estás muy bien sobre la moto”, le explica el Doctor, destacando incluso cómo llega a rozar el codo en el asfalto. Pero también le deja claro dónde está el margen de mejora: el otro lado del circuito.
El nueve veces campeón del mundo entra entonces en materia y empieza a desgranar la vuelta como si estuviera en un briefing de MotoGP. Rossi le explica que el problema en las derechas no está en cómo sale de la curva, sino en cómo entra: “Curvas bien, pero entras un poco lento”, le dice con total naturalidad, señalando que ahí pierde tiempo frente a otros pilotos. La clave, insiste, es atreverse a frenar un poco más tarde y dejar correr la moto con más velocidad en el momento de inclinar.
La lección continúa en una sección rápida en forma de “S”, donde Rossi entra en detalles más técnicos. El italiano le recomienda hacer toda esa zona en tercera marcha para reducir el freno motor y permitir que la moto fluya mejor entre los cambios de dirección: “Si sales de la derecha y metes tercera, la moto cambia totalmente, corre mucho más”, le explica. Pequeños ajustes que, en manos de un piloto que aspira a crecer, pueden traducirse en esas décimas que marcan la diferencia.
Ese tipo de sesiones resume bastante bien el espíritu de la VR46 Riders Academy, el proyecto que Rossi puso en marcha hace ya más de una década con una idea clara: crear un entorno donde jóvenes pilotos italianos pudieran entrenar juntos, compartir información y aprender directamente de pilotos con experiencia.
El plan ha ido creciendo paso a paso. Primero con presencia en Moto3, luego consolidándose en Moto2 y finalmente llegando a MotoGP con su propia estructura en la categoría reina. El resultado es que varios pilotos formados en la Academia han terminado convirtiéndose en nombres importantes del paddock.
El caso más evidente es Pecco Bagnaia, campeón del mundo de MotoGP y uno de los primeros grandes éxitos del proyecto. A su lado también han pasado por la Academia pilotos como Marco Bezzecchi, Luca Marini, Franco Morbidelli o Celestino Vietti, todos ellos formados en ese mismo ecosistema de entrenamiento que Rossi sigue supervisando.
En la jornada mostrada en el vídeo también estaban presentes Niccolò Antonelli y Vietti, este último recién llegado del Gran Premio de Tailandia. Una mezcla de pilotos consolidados y jóvenes en desarrollo que refleja bien la filosofía del proyecto: entrenar juntos, analizar datos y mejorar continuamente.
Leer también: Superar a Yamaha parecía imposible, pero una marca india lo ha hecho y ya es la tercera del mundo
Porque el objetivo de Rossi sigue siendo el mismo que cuando arrancó la Academia en Tavullia: seguir encontrando a los próximos campeones italianos. Y si algo queda claro viendo estas sesiones en pista es que el Doctor no se limita a poner el nombre. Sigue ahí, mirando cada curva, cada marcha y cada décima que todavía se puede rascar.

