
El debut de Toprak Razgatlioglu con la Yamaha del equipo Pramac en el Gran Premio de Tailandia no ha sido el camino de rosas que muchos esperaban. El turco, que llega de dominar el Mundial de Superbike, se ha topado de frente con la cruda realidad de los prototipos de MotoGP. En su primer viernes oficial en Buriram, terminó en la penúltima posición, a más de 1.8 segundos del mejor tiempo de la jornada.
La adaptación de las motos de calle modificadas a las pura sangre de la categoría reina está siendo un reto mayúsculo para el piloto de Yamaha. Mientras que en SBK su fuerte es clavar frenos y levantar la rueda trasera, en MotoGP esa agresividad le está jugando malas pasadas. Solo Michele Pirro, que está sustituyendo al lesionado Aldeguer, rodó más lento que él en esta primera toma de contacto de 2026.
Para intentar acortar los plazos, Yamaha ha puesto a Andrea Dovizioso a trabajar codo con codo con la estrella turca. El italiano, que ahora es probador de la marca, está intentando que Toprak entienda cómo funcionan los frenos y la electrónica de la M1, algo que parece más fácil de decir que de hacer.
El propio Toprak confesó que la teoría la tiene clara, pero que su cuerpo todavía reacciona como si estuviera subido a su antigua moto. "Dovizioso me está explicando cómo frenar y yo comprendo sus indicaciones", admitió tras bajarse de la moto.
Uno de los puntos críticos es el comportamiento del tren trasero. En MotoGP, la gestión de la entrada en curva es mucho más delicada que en cualquier otra categoría. "Estoy centrado en el freno motor. En la primera fase de frenada tiendo a ser demasiado agresivo y llego al bloqueo", explicó el piloto del Pramac. Esa agresividad hace que la moto se descontrole antes de llegar al ápice de la curva.
Cuando la rueda delantera se bloquea, el equilibrio de la moto desaparece por completo. "Como consecuencia, necesitamos encontrar un mejor equilibrio, porque luego pierdo la parte trasera y todo se vuelve muy difícil", añadió un Razgatlioglu que se mostró bastante sincero con sus problemas actuales.

Si rodar solo ya es complicado, intentar seguir el ritmo de otros pilotos veteranos en la categoría lo empeora todo. Toprak reconoce que, cuando ve una referencia delante, intenta forzar más de la cuenta y ahí es donde llegan los fallos.
"El problema es que todo se vuelve difícil cuando intento ponerlo en práctica, sobre todo cuando tengo que seguir a otro piloto, de hecho tiendo a ser agresivo y a cometer errores", comentó el turco. A pesar de todo, se queda con lo positivo del día, asegurando que "hoy, sin embargo, he conseguido hacer una ligera mejora, pero ya veremos mañana".
El objetivo de Toprak no es convertirse en un piloto aburrido, sino en uno eficiente con los neumáticos Michelin. Estos neumáticos no perdonan los excesos de confianza en la frenada inicial. "Si intento ser agresivo, el neumático trasero se bloquea y me salgo de la trazada", detalló sobre su calvario en las frenadas más fuertes de Buriram.
Aunque sabe que tiene que evolucionar, no quiere perder esa esencia que le hace especial. "Estaba acostumbrado a ser agresivo en mi pilotaje, especialmente en las primeras fases de la frenada, pero ahora estoy intentando adaptarme sin tener que cambiar demasiado mi estilo", concluyó el piloto. El proceso será largo, y él mismo sabe que "intentaré algo este fin de semana, sabiendo que necesitaré más tiempo".

