
El calendario no perdona y ya estamos en 2026. Esta fecha estaba marcada en rojo por la Federación Internacional de Motociclismo porque cambia las reglas del juego para todos los que compiten sobre dos ruedas. La normativa FIM FRHPhe-02 ha entrado en vigor con toda su fuerza y ya no hay marcha atrás: si quieres correr en cualquier disciplina oficial, tu casco tiene que ser una auténtica caja fuerte.
Hasta hace poco, solo los pilotos de MotoGP o Superbike estaban obligados a llevar este nivel de protección. Sin embargo, la FIM ha decidido que la seguridad no entiende de categorías. Ahora, da igual si le das al Motocross, al Enduro o a los Rallies; el estándar 02 es el nuevo requisito mínimo. Es un salto gigante respecto a las normas de calle habituales, incluso superando a la conocida ECE 22.06 que usamos el resto de los mortales.
Lo que hace especial a esta homologación es cómo castigan al casco en el laboratorio. Los técnicos ya no golpean siempre en los mismos sitios. Ahora eligen puntos al azar y, sobre todo, se centran en los impactos oblicuos. Estos golpes de lado son los que causan las lesiones cerebrales por rotación, las más peligrosas para un piloto, y esta norma obliga a los fabricantes a reducir ese riesgo drásticamente.
LS2 es una de las marcas que mejor ha hecho los deberes. Han puesto toda su maquinaria a trabajar para que modelos como el Thunder GP Pro 02 y el X-Force Pro pasen estos exámenes tan bestias.
El Thunder GP Pro 02 es el ejemplo perfecto de lo que se exige hoy en la élite. No es solo que aguante golpes, es que está pensado para ir rápido de verdad. Han fabricado la calota y el alerón en fibra de carbono 9K, un material que pesa muy poco pero que aguanta lo que le echen. Además, para cumplir con la nueva norma FIM, han tenido que actualizar el sistema de cierre de la pantalla para que no se abra por error en una caída.
En las carreras de velocidad, la visión es vida. Por eso, este modelo destaca por tener uno de los campos de visión más grandes de la parrilla actual. Los pilotos de MotoGP valoran mucho que el casco no moleste al tumbarse sobre el depósito. Además, viene con un Pinlock 120XLT MaxVision, que es básicamente el sistema que evita que se empañe la visera cuando estás dándolo todo en condiciones de humedad o frío.


La ventilación también ha sido un punto clave en su desarrollo. Por dentro lleva un sistema de canales en el material de absorción (el EPS) que permite que el aire circule desde la barbilla hasta la parte de arriba. Esto no es solo por comodidad; un piloto que no se asfixia de calor es un piloto que toma mejores decisiones y comete menos fallos en la última vuelta.
Para los que no competimos a nivel profesional, hay versiones que mantienen este ADN pero enfocadas al uso diario. Estos modelos incluyen detalles prácticos como el cierre de doble anilla y forros interiores con tejido X-STATIC. Este material es antibacteriano y evita los malos olores, algo que se agradece mucho si usas el casco a diario para entrenar o salir de ruta.
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Si te fijas en la correa de los cascos de los profesionales, verás una pequeña etiqueta cosida. Esa es la garantía de que ese equipo ha pasado por pruebas de penetración de objetos punzantes y test de retención extremos. El precio de esta tecnología en el Thunder GP Pro 02 es de 799 €.

