
Toprak Razgatlioglu ya está en modo MotoGP, pero su estreno con la Yamaha del equipo Pramac en este 2026 no está siendo precisamente un camino de rosas. El piloto turco, que llega con la vitola de estrella tras arrasar en Superbikes, se ha topado de bruces con una realidad muy distinta en el circuito de Buriram. Sus tiempos en los test han sido discretos, terminando penúltimo y a más de dos segundos de los mejores, una distancia que en esta categoría es un mundo.
El problema tiene nombre y apellidos: la confianza con el neumático delantero de Michelin. Toprak es un piloto que vive de las frenadas imposibles, pero en MotoGP la moto se conduce de otra manera. "Todavía no me he adaptado, especialmente con el neumático delantero", ha confesado el piloto tras bajarse de la moto.
Durante los dos días de pruebas en Tailandia, el turco decidió que la mejor forma de aprender era seguir a alguien con experiencia. Se pegó a la rueda de su compañero de equipo, Jack Miller, para ver qué hacía. La experiencia fue un choque de realidad. "Intenté seguir a Jack en el time attack pero... ¡le perdí después de dos curvas! Me quedé sorprendido, perdí mucho en el primer sector y entendí el porqué", explicaba Razgatlioglu con una mezcla de humor y resignación.
Lo que más le llamó la atención fue ver cómo Miller tiraba la moto al ápice de la curva sin contemplaciones. El estilo de Toprak ahora mismo es demasiado conservador para lo que pide la Yamaha M1. "Piloto siempre muy relajado porque no tengo mucha confianza en la parte delantera más que en la frenada; cuando inclino, no entiendo cuál es el límite", admite el turco.
La sensación de Toprak cuando veía a Miller inclinar era casi de pánico por el australiano. "Cuando vi a Jack inclinar en la primera curva, lo primero que esperaba era que se cayera, pero en lugar de eso le vi tumbar y me sorprendió", comentaba entre risas. Para él, ver que la moto no escupe al piloto cuando se tumba tanto es algo nuevo que su cerebro todavía tiene que procesar.

A pesar de que el crono marcó un 1:30.7, Razgatlioglu no está contento. Siente que el tiempo no sale y eso le genera cierta frustración antes de su debut en carrera este fin de semana. "Busco las trazadas correctas pero el tiempo no llega y eso me pone triste, aunque es algo que ya sabía: cuando me pasé a MotoGP entendí rápido que todo sería muy diferente", afirma con total sinceridad.
Incluso Fabio Quartararo se pasó por su box para darle algunos consejos El francés le pidió calma, algo difícil de pedir a un piloto que está acostumbrado a ganar siempre. "Me aconsejó que mantuviera la calma. En las frenadas me encuentro bien, pero al inclinar no tengo la confianza que tienen los demás", explica Toprak, comparando su estilo con el del resto de la parrilla.
La diferencia principal es que los pilotos veteranos confían en que la moto girará por pura física, mientras que él se queda esperando un desastre que no ocurre. "Ellos se inclinan y la moto gira, yo en cambio espero porque pienso que voy a perder el tren delantero", confiesa. Es esa milésima de segundo de duda la que le está costando los dos segundos de diferencia en la tabla de tiempos.
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Al final, la conclusión de Toprak es que, para aprender dónde está el límite, primero tiene que sobrepasarlo y sentir el asfalto. "Después de todo todavía no me he caído, la moto está entera, así que quizá necesito caerme para entender estos límites", soltaba el piloto del Pramac.

