
Una de las 1.500 unidades de la Ducati Desmosedici RR que se fabricaron en todo el mundo ha salido a la venta en un estado difícil de creer. La moto se encuentra todavía metida en su caja de transporte, tal y como salió de la línea de montaje hace años, lo que la convierte en una de las piezas más deseadas del momento.
Lo que diferencia a esta unidad de otras que se ven por ahí es que se vende como una moto "en caja". Eso sí, hay un detalle importante que rompe un poco la magia del desembalaje virgen. El armazón de metal que la protege se abrió hace relativamente poco para que un mecánico le metiera mano, anulando así el precinto original de la factoría de Borgo Panigale.
El vendedor explica que en 2023 sacaron la moto de su estructura para un "servicio de preservación". Cambiaron todos los líquidos y revisaron que no tuviera campañas de seguridad pendientes de cuando se fabricó. Incluso arrancaron el motor V4 para que cogiera temperatura antes de vaciar el refrigerante y guardarla otra vez en su sitio. Por eso, el anuncio recalca que "la moto nunca ha sido conducida".
Este ejemplar es de los que vuelven locos a los coleccionistas por varios motivos técnicos y estéticos. Lleva la pintura roja completa, una opción más limpia que prescinde de los típicos vinilos blancos. Además, es la unidad número 150 de una serie muy corta de solo 1.500 motos en todo el mundo. Es una cifra redonda que suele ayudar a que el valor se mantenga firme con el paso de los años.
Sin embargo, para los expertos en subastas, el hecho de que haya salido de su caja original genera dudas. Una moto que nunca se ha tocado desde que salió de la línea de montaje tiene un valor especial. En este caso, ya ha habido un mecánico trabajando en ella, por mucho que haya sido para dejarla a punto. Ya no tiene esa exclusividad de ser el primero en descubrir lo que hay dentro de la caja metálica.

La Desmosedici RR fue, en su momento, lo más parecido a una MotoGP de calle que se podía comprar. Su motor V4 de 989 cc y su chasis derivado directamente de la competición la convirtieron en un mito instantáneo. Tener una en el garaje es el sueño de cualquier amante de las dos ruedas, aunque sea para tenerla de adorno en el salón.
Muchos aficionados se preguntan por qué alguien se compra una moto así para no usarla nunca. Es una máquina diseñada para el circuito, con componentes de primer nivel y un sonido que pone los pelos de punta. Tenerla encerrada en una jaula de acero parece casi un castigo, pero hoy en día estas motos se tratan más como obras de arte o activos financieros que como vehículos de transporte.
En el mercado actual existen otras unidades con muy poco uso que se pueden conseguir por menos dinero. La apuesta del vendedor es encontrar a alguien que valore ese estado de cero kilómetros por encima de todo lo demás. Al final, se trata de una pieza de museo que busca un nuevo dueño dispuesto a seguir manteniéndola bajo llave.
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El precio que se pide por esta unidad en Facebook Marketplace es lo que más ha dado que hablar Para llevarse a casa esta Ducati número 150 todavía metida en su caja, habrá que desembolsar la espectacular cifra de 250.000 dólares, es decir, casi cuatro veces su valor original.

