
Después de lanzar las Ninja 7 y Z7 Hybrid, Kawasaki ha entendido que su tecnología híbrida encaja mucho mejor en el cuerpo de un gran scooter. Los últimos planos de patentes filtrados en este 2026 confirman que la firna nipona está trabajando en una "super-híbrida" con la comodidad de un sofá y el empuje de una deportiva.
El gran problema de las motos híbridas actuales era el espacio. Meter un motor de gasolina, uno eléctrico y una batería enorme en un chasis estrecho obligaba a hacer motos muy largas y sin apenas sitio para dejar los guantes. Kawasaki ha roto ese esquema con este nuevo proyecto, moviendo las piezas como si fuera un Tetris para que el conductor no pierda ni un ápice de practicidad.
La clave de este nuevo diseño es la ubicación de la batería. En lugar de esconderla bajo el asiento, los ingenieros la han colocado justo delante del motor, en la zona frontal. Esta posición permite que el aire frío que choca contra la moto mientras circulamos refrigere directamente las celdas de energía. Es una solución inteligente porque reduce el calor, que es el gran enemigo de las baterías cuando les pedimos el máximo rendimiento.
Gracias a esta mejor refrigeración, el famoso botón de 'Extra boost' de Kawasaki funcionará mejor. El sistema permite que el motor de 451 cc y 59 cv de potencia y el eléctrico trabajen juntos con más intensidad durante más tiempo. Esto significa que los adelantamientos en autovía serán mucho más contundentes y seguros (ambos motores entregan 69 cv de forma conjunta), ya que la batería no se calentará tan rápido como en los modelos anteriores.
Para que todo esto quepa, el chasis de la moto ha crecido por delante. Se nota una distancia entre ejes generosa, muy al estilo de lo que vemos en la Honda X-ADV. Lo mejor es que han mantenido el suelo plano o con estriberas largas, algo fundamental para quienes buscan un scooter para ir a trabajar con traje o ropa cómoda.

La transmisión también es un punto fuerte. Este scooter usará el cambio automático de seis marchas que ya vimos en la Ninja híbrida. Es un pilotaje mucho más directo y divertido, perfecto para aprovechar los dos motores que lleva escondidos bajo los plásticos.
Al tratarse de un scooter híbrido, había muchas dudas sobre su capacidad de carga. En las patentes se ve claramente que, al mover la batería hacia adelante, el hueco bajo el asiento queda libre. Kawasaki ha diseñado un depósito de gasolina con una forma especial para que siga quedando espacio para guardar un casco integral. No será el maletero más grande del mercado, pero cumple de sobra con lo mínimo que se le pide a una moto de este tipo.
El precio de este futuro maxi-scooter híbrido es un misterio, pero no será barato. Solo hay que ver el éxito de la Yamaha TMAX para entender que hay mucha gente dispuesta a invertir en un vehículo premium que le solucione la vida a diario. En España, por ejemplo, la gama híbrida de Kawasaki arranca en los 13.250 euros, por lo que este futuro maxi-scooter se moverá en esa cifra, euro arriba, euro abajo.
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Kawasaki sabe que aquí tiene más posibilidades de vender que con una deportiva híbrida. Todavía no sabemos cuándo llegará a los concesionarios, pero viendo el nivel de detalle de los planos, no debería tardar mucho

