
Se acabó lo que se daba. Una de las pistas más espectaculares del mundo, Phillip Island, se cae del calendario de MotoGP. La noticia ha saltado este jueves por la mañana y ha revolucionado el paddock: el Gran Premio de Australia se traslada a un circuito urbano en Adelaida. Es un movimiento histórico, ya que será la primera vez que la categoría reina corra entre muros y asfalto de ciudad.
La decisión llega tras meses de tensión y muchas dudas sobre si el Gran Premio seguiría en su ubicación habitual. MotoGP SEG, la empresa que antes conocíamos como Dorna, intentó llevar la carrera al Albert Park de Melbourne, pero el gobierno de Victoria dijo que no.
Aunque luego prometieron dinero para arreglar las viejas instalaciones de la isla, la organización ya había firmado un acuerdo con el gobierno de Australia Meridional para mudarse a Adelaida.
El nuevo trazado aprovechará parte del diseño que utilizó la Fórmula 1 hace años. Como es lógico, correr con motos de 300 CV en una ciudad ha despertado miedos por la seguridad. Sin embargo, los responsables aseguran que el circuito estará adaptado a las necesidades de las dos ruedas.
Jack Miller ha sido el encargado de dar la cara en la rueda de prensa oficial en Adelaida. El piloto australiano ha querido calmar los ánimos y ha dejado claro que confía plenamente en el trabajo de la organización para que el circuito sea seguro. "No habrá muros de hormigón ni aire-fences a una distancia de contacto", ha asegurado Miller para quitar hierro al asunto de los muros.
El piloto de PRAMAC ha explicado que tanto él como sus compañeros están muy encima de estos temas técnicos. "Tengo plena fe en Carlos Ezpeleta y sus cálculos. Nos sentamos cada viernes por la tarde en el Gran Premio y tenemos una reunión con ellos", ha comentado. En esas charlas, los pilotos y la organización revisan cada detalle del asfalto antes de salir a pista.
La seguridad en MotoGP hoy en día es una cuestión de números y datos precisos. Miller ha detallado que analizan desde las escapatorias hasta el tipo de suelo que hay fuera de la pista. "Discutimos las dudas que tenemos, ya sea sobre la seguridad de la pista, la zona de salida, la profundidad de la grava, la consistencia de las áreas de escorrentía, hasta literalmente el tamaño de las piedras [en la grava]", ha señalado.
Según el australiano, la tecnología que llevan en los monos ayuda mucho a diseñar circuitos nuevos. "Tienen una increíble variedad de conocimientos sobre accidentes y el tiempo necesario para detenerse, y todos los datos de los sensores de fuerza G, con los monos de carreras. Son capaces de rastrear todo esto, y todo está guardado. En un accidente normal, no hay problemas de seguridad", ha afirmado Miller.
A pesar de las ventajas del cambio, Miller sabe que echarán de menos las curvas rápidas de Phillip Island. Es un circuito que los pilotos aman por su velocidad y su trazado fluido. "Todo el mundo estará profundamente decepcionado; quiero decir, Phillip Island ha sido uno de los favoritos durante muchísimo tiempo en términos de pilotos", ha reconocido con sinceridad.

Pero no todo era perfecto en la isla. El tiempo allí es una pesadilla constante que suele fastidiar las carreras. "Es triste, extremadamente triste, pero estamos aquí ante un proyecto extremadamente emocionante no solo para Adelaida o el sur de Australia, sino para Australia en general. No es ningún secreto que el clima en Phillip Island es cambiante. Ese viento viene del sur, se enfría muy rápido, pero creo que aquí en Adelaida se tiene una buena experiencia del calor australiano, especialmente en noviembre. Será hermoso", ha dicho el piloto.
Uno de los motivos principales del cambio es que ir a Phillip Island era carísimo para el público. El circuito está lejos de todo y los precios de los alojamientos en la isla son desorbitados. Miller cree que llevar la carrera a la ciudad hará que mucha más gente pueda permitirse ir a ver las motos en directo.
"Para llegar a Phillip Island, por ejemplo, es un viaje difícil para el espectador medio. Como sabemos, los tiempos se vuelven cada vez más difíciles. Ir a Melbourne, alquilar un coche, trasladar a toda tu familia a la isla, alquilar una casa... son más de seis o siete mil dólares", ha lamentado el piloto, recordando que su propia familia ha pasado por eso muchos años.
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Para muchos australianos, era más barato viajar al extranjero que ir a la carrera de su propio país. "Es más barato ir a Malasia, tan sencillo como eso, porque Sepang está justo al lado del aeropuerto. Intentar atraer a esa gente que quiere venir, pero no tiene los medios... cuando puedes venir a la ciudad, puedes caminar, puedes ver la pista y ver las carreras y subirte a un avión y volver a casa... quiero decir, ayuda", ha concluido Miller.

