
El Aprilia All Stars de 2025 nos dejó imágenes espectaculares, pero ninguna tan divertida como la que acaba de salir a la luz ahora, en pleno 2026. Marco Bezzecchi, ya asentado como piloto oficial de la marca de Noale, decidió que su madre, Daniela, necesitaba vivir en sus carnes lo que siente él cada vez que sale a pista en Misano. Para ello, la subió al colín de una Aprilia RSV4 Factory y se olvidó de que llevaba a su madre detrás.
La acción empieza en la recta de meta; antes de arrancar, alguien le pregunta al piloto italiano si piensa tomárselo con calma. La respuesta de Bezzecchi, entre risas, ya vaticinaba lo que venía: "Iré rápido". Daniela, que ya estaba subida a la moto y empezaba a verle las orejas al lobo, solo pudo responder con un "Marco, ten cuidado".
En cuanto Bezzecchi engranó la primera y abrió gas a fondo, la tranquilidad se acabó de golpe. La aceleración de la moto de 1100 cc provocó el primer grito de su madre, que soltó un insulto espontáneo seguido de un "¡¡Oh Dios mío!!". Al llegar a la frenada de la primera curva, la inercia hizo el resto y Daniela empezó a repetir un "no no no no" que se escuchaba perfectamente a través del intercomunicador.
A mitad de la vuelta, la madre del piloto ya no sabía ni dónde agarrarse. "¿Estás seguro de esto?", le preguntaba a su hijo mientras intentaba mantener el tipo. En un alarde de sinceridad, Daniela le recordó que los papeles en esa moto estaban muy claros: "Yo no tengo que tocar el suelo con mis rodillas".
Marco, lejos de cortar gas, se lo estaba pasando en grande. "Es fantástico", soltó el piloto mientras le preguntaba a su madre qué tal iba la experiencia. Pero la respuesta de Daniela era siempre la misma. Cada vez que el motor de la Aprilia subía de vueltas, ella gritaba desesperada dentro del casco: "Marco, Marco, Marco, despacio, despacio".
El momento de máxima tensión llegó cuando se acercaron a una de las curvas más rápidas del trazado italiano. "Vamos, que llega el curvone", avisó Bezzecchi con ganas de darle un poco más de picante a la vuelta. La reacción de su madre fue inmediata y llena de angustia, repitiendo "frena, frena, frena, frena" como si eso fuera a detener la inercia de la moto.
Al volver al box y con los pies por fin en el suelo, la adrenalina dejó paso a los reproches cariñosos. Daniela, mezclando la risa con el susto que todavía tenía en el cuerpo, no se cortó ni un pelo con su hijo. "Eres un cabrón, tenías que haber ido despacio", le soltó nada más bajarse de la Aprilia RSV4.

El propio "Bez" reconoció después que pensaba que la broma le iba a salir cara a nivel familiar. "Me esperaba que no me hablase durante meses. En cambio, estaba muy contenta, muy emocionada, me dijo que fue un subidón de adrenalina increíble. A pesar del miedo, sabía que lo tenía todo más o menos bajo control… ¡o al menos eso es lo que cree ella!", explicaba el piloto entre carcajadas.
Parece que, después de todo, la experiencia no terminó en tragedia para el piloto de Aprilia. "Salió bien, todavía me invita a cenar", concluyó Bezzecchi, dejando claro que su madre tiene el cielo ganado por aguantar sus trazadas en el circuito de casa.
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Aquí tienes el vídeo del momento:
bez bringing his mom for a lap around the track❤️ pic.twitter.com/HwPOJSSMFi
— ⋆. 𐙚rel ྀི (@vrooom_vroommm) February 13, 2026

