Quedan poco más de veinte días para salir de dudas en Buriram, pero Sepang ya ha dejado algo más que sensaciones. El último día de test, con la clásica simulación de Sprint por la tarde y neumático blando para todos, permitió comparar ritmos sin demasiadas excusas. Vale que no era una carrera, pero tampoco un simple time attack. Y ahí podríamos decir que números empezaron a hablar con bastante claridad, o al menos nos dejaron entrever algunas cosas.
Ducati fue el eje de todo, para variar. Bagnaia y los hermanos Márquez marcaron un ritmo que, visto en conjunto, habría convertido la Sprint en una lucha cerrada entre tres. En las siete primeras vueltas, Pecco y Álex bajaron cinco veces del 1'58", una barrera que en Sepang ya empieza a separar a los que van muy rápido de los que solo van rápido. Marc lo consiguió menos veces, pero compensó con algo que no siempre se ve en un test: constancia vuelta a vuelta.
El mejor giro absoluto fue para Álex, con un 1'57"295 que dejó claro que el piloto de Gresini ha dado un paso más en este invierno. Bagnaia se quedó a unas cuatro décimas, pero con una secuencia de vueltas muy sólida al inicio. El matiz llega al final de la simulación. A cuatro vueltas de meta, Pecco empezó a moverse claramente por encima de 1'58", mientras Álex todavía fue capaz de clavar un 1'57" alto más. En esa comparación directa, el pequeño de los Márquez pareció ligeramente más eficaz.
Marc, en cambio, jugó otra carta. Tras dos primeras vueltas en 1'57"6, su ritmo se estabilizó rápidamente en 1'58", sin volver a bajar de ahí. No fue el más explosivo, pero sí el más regular, moviéndose entre 1'58" bajo y 1'58"6 durante casi toda la simulación. El dato que no pasa desapercibido es que, en la última vuelta, fue el más rápido de los tres, señal clara de que la gestión del neumático fue, como mínimo, notable.

Detrás de ese trío, el panorama cambia. Bezzecchi, con Aprilia, tuvo una simulación claramente más cuesta arriba. Nunca consiguió romper el 1'58" y, aunque en la parte central se mantuvo en 1'58" alto, el final fue más complicado, llegando al 1'59". En términos de ritmo puro, eso supone alrededor de medio segundo por vuelta respecto al mejor Álex Márquez. No es una barbaridad en febrero, pero sí una diferencia clara.
Pedro Acosta, uno de los focos del test con la KTM renovada, se movió en una línea muy parecida a la de Bezzecchi. Su mejor intento fue un 1'58"073 en la segunda vuelta, pero a partir de ahí su ritmo se estabilizó en torno al 1'58"5 para acabar subiendo al 1'59" en las últimas tres vueltas. KTM, al menos en esta simulación concreta, no estuvo en condiciones de discutirle nada al bloque Ducati.
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Honda también completó su trabajo con Mir y Marini. El español fue más rápido, rodando en 1'58"6 durante las primeras vueltas antes de caer al 1'59", una progresión que sigue mostrando avances, pero todavía lejos del grupo que marca el paso.

