
El mundial de MotoGP ha echado a andar hoy en Malasia y las sensaciones en el box de Ducati son muy distintas a las de hace un año. Después de un 2025 para olvidar, donde Pecco Bagnaia solo rascó dos victorias y terminó quinto en la general, el italiano ha empezado el trabajo de 2026 con un aire mucho más optimista. No ha buscado el tiempo rápido, pero los gestos en el garaje dicen mucho más que la tabla de tiempos.
Bagnaia ha terminado el martes en la octava posición. Lo más importante no ha sido el puesto, sino que por fin se ha sentido cómodo sobre la moto desde la primera salida. El año pasado se pegó con la puesta a punto de forma constante, pero esta vez la base de la GP26 parece haber nacido derecha. La gran novedad ha sido una aerodinámica bastante agresiva que Pecco ha estado probando durante toda la jornada.
Al bajarse de la moto, Pecco no ocultó que echaba de menos la velocidad. "Pilotar la MotoGP es algo increíble, como siempre. Tenía frescas las sensaciones de la Panigale V4 y subirme a esta es algo precioso", comentó el turinés. Según explicó, el trabajo ha sido muy productivo porque ha podido notar los cambios de las piezas nuevas de inmediato, algo que el año pasado era un auténtico dolor de cabeza para él.
Lo que más ha gustado al piloto es que ha recuperado el control en las zonas donde más sufría. "Estoy contento porque hemos logrado hacer un buen trabajo hoy en general. Desde el primer momento me he sentido mucho mejor respecto al recuerdo que tenía del año pasado", admitió. Bagnaia destacó que este circuito siempre se le ha dado bien, pero que ahora nota algo diferente y positivo al frenar y entrar en las curvas.
Los problemas de la temporada pasada parecen haber desaparecido, o al menos no han dado la cara en este primer asalto. "Los límites que siempre sentí el año pasado al menos hoy no estaban, así que es un paso adelante", explicó con alivio. Gracias a esa buena base, el equipo ha podido centrarse en evaluar el nuevo carenado para entender qué puntos fuertes y débiles tiene realmente.
Sobre la nueva aerodinámica, Pecco fue muy claro. Hay cambios grandes respecto a lo que usaban antes, pero el potencial está ahí. "Hemos encontrado pros y contras como siempre, esto pasa cuando tienes un cambio grande y entre los dos carenados hay una diferencia importante", señaló.

De hecho, los tiempos con el carenado nuevo han sido casi calcados a los anteriores. "A nivel de cronómetro, he hecho el mismo tiempo exacto. Lograr ir igual de rápido que con el viejo carenado al primer impacto es algo positivo", dijo el italiano. Para él, tener estas buenas sensaciones facilita mucho el trabajo de desarrollo que tienen por delante en estos test de pretemporada.
Algunos pilotos, como Álex Márquez, dicen que la parte delantera de esta moto les recuerda a la GP24, la moto con la que Bagnaia fue realmente feliz. Pecco prefiere ser cauto. "Es pronto para decirlo, pero lo que siento hoy es que puedo pilotar sin sentirme limitado en ciertas áreas, algo que el año pasado sí pasaba", confesó sin querer entrar en comparaciones directas todavía.
También hubo tiempo para hablar de por qué la moto del año pasado no terminó de encajar con él. Bagnaia cree que se tomaron caminos en el desarrollo que no le ayudaron. "El año pasado se tomaron decisiones que quizás trabajaron en contra de mi feeling en frenada y entrada, pero no fue algo queriendo", aclaró. Con la GP26, sin embargo, la conexión ha sido natural desde el primer metro.
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Por último, con el mercado de fichajes ya moviéndose de cara al cambio de reglamento, Pecco se lo toma con calma. Sabe que habrá muchos movimientos en el paddock pronto, pero prefiere disfrutar del momento. "Es un momento animado, es divertido, pero ya veremos cómo evoluciona para todos", concluyó el piloto de Ducati

