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Ni Rossi ni la presión: un simple tornillo suelto fue la verdadera causa del adiós de Sete Gibernau

Publicado el 26/01/2026 en Mundial de Motociclismo

SeteGibernau

Han tenido que pasar dos décadas para que conozcamos la verdadera razón del adiós de Sete Gibernau. Siempre pensamos que la batalla mental con Valentino le pasó factura, pero el motivo real fue mucho más doloroso. El catalán ha roto su silencio para confesar que su motivación no se apagó poco a poco, sino de golpe en el GP de España de 2006 por culpa de un error humano en su box que nadie vio venir.

El escenario era el Circuito de Jerez. Sete acababa de aterrizar en Ducati vestido de rojo, con la ilusión renovada tras su etapa en Honda. La pretemporada había ido de cine y las expectativas estaban por las nubes. Él mismo recuerda cómo reunió a todo el equipo antes de empezar el año para dejarles claras sus intenciones con un discurso lapidario: "Chicos, quiero solo que sepáis que vengo aquí para ganar la primera carrera y para ganar el campeonato, eso es lo que quiero hacer".

Esa charla no fue un brindis al sol. Gibernau llegó a Jerez y clavó la pole position, demostrando que la Desmosedici y él se entendían a la perfección. La velocidad estaba ahí. "Todo iba a la perfección", asegura Sete, usando una expresión muy gráfica para describir la superioridad que sentía aquel fin de semana frente a la competencia. Tenía ritmo, tenía la moto y tenía la actitud.

La carrera arrancó y el desastre ocurrió casi al instante, tirando por tierra meses de preparación física y mental. "Desafortunadamente uno de los mecánicos olvidó apretar un tornillo en la caja de cambios y en la primera vuelta me caí y tuve que retirarme", ha explicado Sete en el podcast Gypsy Tales. Un fallo humano, una pieza mal ajustada de apenas unos euros, acabó con el proyecto antes de empezar.

El impacto de esa caída fue devastador, mucho más profundo que un simple cero en el casillero. Aquel abandono rompió algo dentro del piloto que ya no tuvo arreglo. Su confesión es durísima: "Y ese día me retiré mentalmente de las carreras". Así de claro. Aunque siguió corriendo el resto de la temporada, su cabeza ya había dicho basta en esa escapatoria de Jerez.

Gibernau sentía que el destino estaba siendo cruel. Había hecho un esfuerzo titánico para pelear contra sus propios fantasmas y contra un rival generacional como Rossi. Ver que todo se iba al traste por una tuerca fue demasiado. "Pensaba solo: Valentino no necesita ni siquiera hacer lo que está haciendo para ganar y nadie dice nada", comenta sobre la sensación de impotencia al ver la facilidad con la que el italiano sumaba triunfos mientras a él todo se le ponía cuesta arriba.

Lo más doloroso de esta historia es lo que vino después en el box de Ducati. Aunque Sete ya estaba fuera mentalmente, su talento seguía intacto y trabajó en el desarrollo de la moto de 2007, la primera de 800 cc. En unos test en Motegi, Japón, los cronos dejaron a todos con la boca abierta. "Creo que fui como un segundo y medio más rápido que todos", recuerda sobre aquella bestia que acababan de crear.

SeteGibernau

Livio Suppo, el jefe del equipo por aquel entonces, intentó retenerle al ver ese rendimiento. "No te retirarás, ¿verdad? Hemos hecho la moto que querías y aquí la tienes. Los matamos a todos", le dijo el italiano. La máquina era un cohete y se adaptaba perfectamente al estilo de Sete tras un año de trabajo oscuro, pero la decisión estaba tomada. "Me había retirado mentalmente", insiste el nieto de Bultó.

La historia ya la conocéis: Casey Stoner heredó esa moto en 2007 y arrasó en el Mundial, llevándose el primer título para la marca de Borgo Panigale. Sete lo vio desde el sofá. "Fue difícil de ver, tal vez habría podido (ganar el mundial), no lo sé", reconoce con sinceridad. A pesar de eso, asegura que hoy, en pleno 2026, vive feliz y sin rencores: "No hay arrepentimiento o nada. Estoy superfeliz de todo y de aquel momento".

Para rematar, Gibernau también ha lanzado un dardo sobre cómo la agresividad en pista de aquella época ha maleducado a las nuevas generaciones. Recordando sus duelos con el#46, Sete cree que aquello cruzó líneas rojas. "Creo que estuvo mal. No tenía por qué hacerlo".

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Según su visión, los pilotos jóvenes tomaron nota de esas maniobras y las normalizaron. "Los chicos lo vieron y dijeron: así se hace. Y luego Marc se lo hace a este (...) y te matan en las carreras. Ya es peligroso", sentencia sobre la herencia de una rivalidad que cambió MotoGP para siempre.

Tags: Sete Gibernau, MotoGP, Ducati Desmosedici, Valentino Rossi, Retirada Sete Gibernau, Casey Stoner, GP Jerez 2006, Historia MotoGP, Curiosidades Motociclismo, Marc Márquez.


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