
Hace unos años, ver una moto china en el Dakar generaba dudas sobre si llegaría entera al primer día de descanso. Ahora, en pleno 2026, la película ha cambiado por completo. KOVE ha cerrado su cuarto Dakar y lo ha hecho dando un golpe en la mesa, demostrando que sus motos no solo corren, sino que aguantan el trato más bestia que se les puede dar.
Hablamos de una marca que lleva apenas tres años vendiendo en nuestro mercado y ya se permite el lujo de tutear a las fábricas de toda la vida. Su paso por Arabia Saudí este año nos deja dos titulares muy claros: tienen velocidad para ganar etapas y fiabilidad para que los pilotos privados se olviden de la mecánica.
Lo de la velocidad lo ha dejado claro Neels Theric. El piloto oficial ha ido con el cuchillo entre los dientes en la categoría Rally 2. Ver a una marca china ganar una etapa en esta clase ya habría sido noticia, pero es que Theric se ha llevado tres victorias consecutivas. Una pena que tuviera que retirarse en la fase final, pero el aviso a navegantes ya está enviado: la 450 Rally corre, y mucho.
Pero para el usuario de a pie, lo que ha pasado en la categoría Original by Motul tiene casi más valor, esa locura donde el piloto llega reventado al vivac y tiene que ponerse a hacer de mecánico. Ahí es donde la fiabilidad es sagrada. Javi Vega, en su octava participación, ha vuelto a demostrar por qué es un seguro de vida en el desierto.
El madrileño ha cruzado la meta final con un tiempo total de algo más de 60 horas. Ese crono le ha valido para meterse en el Top 5 de la categoría de los "sin asistencia". Mejora el resultado del año pasado, cuando corrió tocado por un golpe en las costillas, y confirma que el binomio piloto-máquina funciona como un reloj suizo.

El propio Vega contaba sus sensaciones al bajarse de la moto, destacando precisamente esa tranquilidad mecánica: “Ha sido un Dakar muy rápido, con muchos kilómetros fuera pista, pero también bastante fluido. Aunque se ha hecho largo, hemos podido rodar fuerte y llegar pronto al vivac en muchas etapas. Estoy muy contento con el resultado, por estar en el Top 5 de la categoría y, sobre todo, por terminar el rally con la moto funcionando perfectamente hasta el último kilómetro”.
Que Javi diga que la moto ha ido perfecta hasta el final tiene mucho peso. En Original by Motul, cualquier tornillo que se afloja te quita horas de sueño, y dormir poco en el Dakar se paga caro. Haber podido centrarse solo en dar gas y navegar ha sido clave para aguantar el ritmo durante las dos semanas de carrera.

Y ojo, que no ha sido el único. El italiano Andrea Gava también ha llevado su KOVE hasta la meta, colándose en el Top 10 de la misma categoría. Meter dos motos entre los diez primeros de la clase más dura para la mecánica es la mejor campaña de marketing que podían hacer. Dice mucho de cómo están montadas estas 450.
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Para los que os gustan los datos técnicos, recordad que la KOVE 450 Rally lleva un monocilíndrico de 449 cc con doble árbol de levas y un chasis de doble viga de acero. Es una moto parida para las carreras desde el minuto uno, no una trail adaptada. Lo hemos visto en el Rally de Túnez o en la Bassella, y ahora se confirma en el escenario más grande del mundo.

