Steve Wise ha fallecido el 15 de enero de 2026 a los 68 años a causa de un ataque al corazón. Con su muerte se va uno de los pilotos más completos, versátiles y difíciles de encasillar que ha dado el motociclismo estadounidense y mundial, un nombre que aparece en casi todas las disciplinas imaginables y que, aun así, nunca llegó a conquistar un campeonato nacional. Una paradoja que resume bien su carrera y que, sinceramente, merece rememorar.
Wise podía ganar en motocross de 125 y 250, subir al podio en dirt track, imponerse en superbikes y dominar pruebas que mezclaban asfalto y tierra cuando el supermoto todavía no tenía ese nombre. Lo hizo todo. Y lo hizo rápido. Tan rápido que en 2001 fue incluido en el Salón de la Fama de la Motocicleta AMA, un reconocimiento que nadie discutió.
Nacido en McAllen, Texas, el 2 de junio de 1957, Steve creció rodeado de motos. Su padre, Gary, era propietario de un concesionario Honda y un apasionado de las carreras, así que el ruido de los motores formó parte de su vida desde niño. Sus primeros referentes fueron Roger De Coster y Pierre Karsmakers, pero pronto dejó claro que no quería parecerse a nadie.
Empezó a competir con seriedad a comienzos de los años setenta y en 1974 ya era campeón de motocross de Texas. Con solo 17 años dio el salto al campeonato nacional AMA, alternando monturas de Kawasaki y Honda. En 1980 firmó una de sus primeras grandes temporadas al terminar tercero en el AMA 250 MX y lograr su primera victoria nacional. El título parecía al alcance, pero las lesiones y varios abandonos mecánicos acabaron por apartarlo de la lucha.


Donde realmente empezó a forjar su leyenda fue en las carreras de Superbikers, el embrión de lo que hoy conocemos como supermoto. En 1981 y 1982 ganó dos ediciones consecutivas con una Honda CR480, batiendo a pilotos del calibre de Eddie Lawson y Andrea Malherbe. Aquellas actuaciones le abrieron la puerta del campeonato AMA de velocidad en 1982, ocupando el asiento que dejaba libre Freddie Spencer tras marcharse a Europa.
En su primer año en el asfalto, Wise estuvo a tres puntos de ganar el título de Fórmula Uno frente a nombres que hoy son historia pura: Kenny Roberts, Eddie Lawson o Wayne Rainey. Tres puntos. Esa fue la distancia entre Steve Wise y un campeonato que habría cambiado su legado a ojos del gran público.
Aquel 1982 fue todavía más extraordinario porque, además, se subió por primera vez a una carrera del AMA Grand National Dirt Track y rindió a un nivel altísimo. La AMA lo reconoció como Atleta Profesional del Año, un galardón que resumía mejor que ningún otro su capacidad para adaptarse a cualquier superficie.
En 1983 firmó otro hito irrepetible: ganó una carrera del campeonato AMA Superbike en Mid-Ohio, convirtiéndose en el primer y único piloto capaz de vencer en motocross AMA y en superbike AMA. Poco después, las lesiones acumuladas le obligaron a retirarse prematuramente, cuando todavía parecía tener mucho que ofrecer.
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Tras colgar el casco, su vida dio un giro inesperado. Wise se convirtió en pastor y abrió una agencia inmobiliaria, alejándose del foco mediático pero no del respeto del paddock. En 2023 fue Gran Mariscal del AMA Vintage Motorcycle Days, una de sus últimas apariciones públicas ligadas al mundo de las carreras. Steve Wise nunca ganó un campeonato nacional, pero dejó algo más difícil de medir: la sensación de que no hubo moto ni terreno que se le resistiera. Una hazaña que, décadas después, sigue pareciendo imposible de repetir.

