El plan de Yamaha para abandonar definitivamente el cuatro cilindros en línea (y no solo en MotoGP, hablamos) ya no es un simple rumor. Según MotoSprint, el fabricante de Iwata tiene muy avanzado el desarrollo de su nuevo V4, hasta el punto de que una primera versión ya ha llegado a la pista. La histórica decisión afecta de lleno a MotoGP y, por extensión, a Superbikes, donde la base de producción es obligatoria.
En la categoría reina, Yamaha afronta 2026 como un año de transición clave. Será el último curso de los prototipos de 1000 cc antes del salto a los 850 en 2027, y también el momento elegido para estrenar una M1 completamente nueva. MotoSprint recuerda que "desde la introducción del motor de cuatro tiempos en 2002, Yamaha siempre ha utilizado un cuatro cilindros en línea en la M1", primero en configuración screamer y después con el conocido orden de encendido Big Bang impulsado por Valentino Rossi.
Ese ciclo se cierra ahora con el V4. La publicación italiana lo deja claro y dice que la versión 2026 contará con un V4, y los pilotos esperan que sea "competitivo", al igual que todo el prototipo construido a su alrededor. No se trata de un experimento puntual, ya que la 850 que se lanzará en 2027 también mantendrá la misma filosofía, consolidando el cambio a medio plazo.
El salto tecnológico no se limita a MotoGP. En Superbikes, donde los motores deben derivar directamente de la producción en serie, Yamaha está obligada a industrializar ese V4. En SBK es al revés: los motores deben reproducir los esquemas diseñados para la respectiva versión de producción. Eso implica que la futura R1 abandonará definitivamente el cuatro en línea que ha marcado su historia desde 2005.
La R1 ya fue pionera en su día con el Big Bang en 2009, una apuesta que permitió a Ben Spies ganar el título en su debut. Sin embargo, parece que la moto actual ha llegado a su límite. Es obvio que la R1, aunque gloriosa, necesita una revolución, no solo una evolución superficial dictada por los concesionarios y los alerones añadidos. La respuesta de Iwata es clara: industrializar el V4 a gran escala.
¿Quién ha probado ya ese motor pensado para SBK? MotoSprint señala directamente a Augusto Fernández. Según sus fuentes, el español rodó con un V4 de 1000 cc que no era un prototipo puro: "Fuentes observadoras sugieren que el V4 de 1000 cc que usó Augusto Fernández era, en parte, y no del todo, un prototipo". Incluso algunos componentes ya serían definitivos, ya que "el cigüeñal, por ejemplo, era de serie, es decir, de la futura versión de carretera".
El rendimiento mostrado no habría sido real al cien por cien. Los ingenieros "mantuvieron el rendimiento bajo control deliberadamente", lo que encajaría con una simulación de prestaciones más cercanas al futuro reglamento de 850 cc y, al mismo tiempo, con un primer anticipo del potencial real de la nueva R1.
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Eso sí, habrá que esperar para verla en parrilla, pues se dice que la nueva R1 no competirá antes de 2027, año en que el campeonato cambia de neumáticos Pirelli a Michelin. Hasta entonces, Yamaha seguirá afinando una de las transformaciones más profundas de su historia moderna, con un V4 que ya no es una promesa, sino una realidad en marcha. Y la otra gran duda que emerge al respecto es si los japoneses actualizarán su R1 también a la calle.

