
Las pantallas fotocromáticas llevan años en el mercado, pero siempre han tenido el mismo fallo: son lentas. Ese retardo de casi un minuto para oscurecerse ya no tiene sentido en pleno 2026. Shark ha decidido jubilar la química tradicional y apostar por la electrónica pura con un sistema de cristal líquido y energía solar que reacciona de verdad, sin esperas absurdas.
El sistema es bastante ingenioso y deja atrás a las lentes fotocromáticas químicas de toda la vida, esas que tardan una eternidad en reaccionar. Aquí la magia es electrónica. La pantalla lleva un pequeño panel solar integrado en la parte superior, casi invisible, que hace todo el trabajo sucio.
Este panel capta la luz ambiental y manda la energía necesaria directamente a una película de cristal líquido LCD que recorre el visor. Al recibir la carga, el cristal se oscurece. Lo mejor de todo es la velocidad de respuesta, que es donde realmente se nota el salto generacional respecto a lo que había hasta ahora en las tiendas.
Shark asegura que el cambio de claro a oscuro se produce en menos de un segundo. Para que os hagáis una idea, las viseras fotocromáticas clásicas pueden tardar hasta 40 segundos en ponerse oscuras, y varios minutos en volver a aclararse. Con este sistema, la adaptación es prácticamente en tiempo real.
Muchos estaréis pensando ya en el engorro de las baterías o en tener que cargar el casco por USB antes de salir de ruta. Nada de eso. El sistema es totalmente autónomo gracias a ese panel solar. Según el fabricante, esto permite un "funcionamiento ilimitado y ecológico". Tampoco hay cables de por medio y es resistente al agua, así que la lluvia no va a estropear el invento.
En este vídeo puedes ver su funcionamiento:
Shark no quiere que esto se vea como una chuche tecnológica sin más, sino como un elemento de seguridad activa. Mantener la visión perfecta en carreteras de montaña con continuos cambios de luz entre los árboles o en días de clima revuelto evita sustos. Por supuesto, confirman que viene con tratamiento antivaho y protección UV completa.
Ahora tocan las malas noticias, que suelen venir por la parte de la compatibilidad y el bolsillo. De momento, esta tecnología es exclusiva para la joya de la corona de la marca. Solo podrás montarla si tienes un casco de su gama más alta: el Race-R Pro, el Aeron GP o el modelo Aeron estándar.

Habrá tres opciones disponibles en el mercado para estos cascos. La VZ Clear tiene un tintado ligero y es la única legal para usar en carretera abierta. Para los que vivís en el circuito haciendo tandas, lanzan la VZ Dark y la VZ Iridium Blue, con un oscurecimiento mucho más agresivo pero sin homologación para calle.
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El precio es el otro gran filtro que va a hacer dudar a más de uno. Hacerse con este sistema costará 399,99 euros. Es una cifra considerable si miramos a la competencia directa. La pantalla inteligente e:DRYLENS de Shoei, que lleva batería y se carga por USB, anda por los 169 euros y las fotocromáticas normales suelen bajar de los 120 euros.

