
La gente de Stark Future ha dejado de ser una promesa para convertirse en una auténtica apisonadora comercial. Acabamos de cerrar 2025 y los números que llegan desde las oficinas de la marca española asustan, en el buen sentido. Hablamos de una facturación anual que ha tocado los 115 millones de euros.
Para ponerlo en perspectiva, esto supone un crecimiento del 77% respecto al año anterior. Y lo mejor no es cuánto venden, sino la fuerza con la que acabaron el curso. El último trimestre fue sencillamente salvaje, con un repunte del 97%. Parece que la estrategia de abrir el abanico más allá del motocross puro les ha salido redonda.
Muchos miraban con lupa las cuentas, esperando ver cuándo empezaban a cuadrar los balances sin depender de financiación externa. Pues bien, los números verdes ya están aquí. De los últimos nueve meses del año pasado, la empresa logró ser rentable en cinco. Conseguir esta estabilidad financiera en apenas ocho años de vida es algo que muy pocos fabricantes pueden contar, y menos en el complicado mundo de la movilidad eléctrica.
Gran parte de la culpa la tienen las nuevas incorporaciones al catálogo. La llegada de la Varg EX y la versión Supermoto han sacado a la marca de los circuitos cerrados para meterla en el garaje de muchos más usuarios. La comunidad del enduro ha recibido la EX con los brazos abiertos y eso se ha notado instantáneamente en las ventas.
Ojo al dato de Alemania, porque es para enmarcar. Allí, la Varg EX se ha comido el 50% de la cuota de mercado en 2025. A nivel global, en menos de un año ya tienen más del 3% del pastel del enduro. No se conforman con las migajas: el plan maestro pasa por llegar al 30% de cuota en apenas un lustro. Van muy en serio a por las motos de combustión.

Anton Wass, el CEO y fundador, tiene muy claro por qué está pasando esto: "Este año ha demostrado una teoría sencilla: cuando ofreces al mercado motos eléctricas que son superiores a las de combustión, los pilotos cambian. Crecimos rápido, mantuvimos la disciplina y mostramos un crecimiento constante mientras construíamos la cadena de suministro para escalar".
Wass también avisó de lo que se nos viene encima: "A continuación, llevaremos la misma fórmula ganadora a categorías más grandes, mientras continuamos nuestro crecimiento orgánico en off-road". Están apuntando ya a segmentos de mucho mayor volumen, un mercado global que mueve más de 55 millones de unidades al año.
Para pagar toda esta expansión y seguir creciendo hace falta músculo financiero. En diciembre cerraron el año reforzando la caja con 45 millones de euros extra en inversiones. Parte de ese dinero, unos 15 millones, viene del Banco Europeo de Inversiones, sumados a otros 25 millones de una ronda de capital con un accionista que ya estaba en la casa.

El siguiente paso natural será el parqué. Stark Future ya está preparando el terreno para una Oferta Pública de Venta (OPV) en los próximos tres años. Buscan tener acceso a recursos ilimitados para poder pelear de tú a tú con los gigantes históricos japoneses y europeos.
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Y para los que quieren ver acción real más allá de los despachos, este 2026 promete emociones fuertes. Stark estará en el Red Bull Erzbergrodeo, compitiendo bajo el mismo reglamento técnico y deportivo que las motos de gasolina.

