
El tema de la residencia fiscal de los pilotos de MotoGP siempre ha sido un asunto espinosos en el paddock. Marc Márquez, que durante años ha tenido que soportar todo tipo de comentarios al respecto, ha decidido abordar la cuestión de frente en televisión. El de Cervera ha confirmado lo que muchos sospechaban pero pocos sabían con certeza: sí, llegó a probar la vida en el Principado, aunque la experiencia duró un suspiro.
Durante su reciente aparición en el programa 'El Objetivo' de La Sexta, el octocampeón del mundo quiso zanjar viejos fantasmas explicando su relación real con el país vecino. Lejos de las teorías conspirativas sobre ingeniería financiera, Márquez relató que su vínculo con los Pirineos viene de lejos, mucho antes de que su cuenta bancaria tuviera tantos ceros.
"Yo he pagado mis impuestos en España durante toda mi carrera deportiva, y tuve casa en Andorra. No te voy a mentir, probé, porque yo desde los 15 años he ido a Andorra. Cervera queda a una hora de la frontera de Andorra, y he ido muchas veces allí a pasar el fin de semana, a comprar con mis padres, teníamos carreras en El Pla de Sant Tirs que está al lado...", comentó el piloto.
La logística jugaba un papel fundamental en aquellos años. Para un chaval que empezaba a despuntar en el Mundial, tener unas instalaciones de primer nivel a una hora de casa era un lujo difícil de ignorar. "Cuando entré al mundial y ya tenía coche, me subía específicamente al AnyosPark que estaba allí y tienen gimnasio, me quedaba a dormir, entrenaba en las pistas, esquí de montaña...", detalló sobre sus rutinas de entrenamiento invernal.
El punto de inflexión llegó cuando cumplió 22 años. En ese momento, con la madurez justa y los recursos necesarios, decidió dar el paso y adquirir una propiedad. La tentación estaba ahí, y era lógica viendo la desbandada generalizada de otros compañeros de parrilla hacia el país de los Pirineos. "Cuando tenía 22 años me compré una casa allí, como segunda residencia e ir allí, tener mis esquís, mis cosas, etc. Y dije 'voy a probar a quedarme un invierno más', porque ya empezaban a subir muchos pilotos y evidentemente allí, a nivel de impuestos, se paga mucho menos".
Sin embargo, la realidad del día a día pudo con las ventajas económicas. Márquez se dio cuenta rápidamente de que el dinero no cubría la sensación de desarraigo. Fue un experimento breve, casi fugaz. "Duré dos meses seguidos, dije 'yo no, España y a casa'", sentenció el piloto de Ducati.

Haciendo números, la broma de volver a casa le sale muy cara. Imaginemos un escenario donde el piloto facture unos 15 millones de euros anuales. Al mantener su residencia fiscal en Madrid, el mordisco de Hacienda se lleva aproximadamente la mitad, unos 7,5 millones de euros, debido al tipo marginal máximo del IRPF. Es la realidad de tributar como una de las rentas más altas del país.
En cambio, si hubiera aguantado en Andorra más allá de esos dos meses, el escenario sería radicalmente distinto. Con un tipo máximo del 10% en el IRPF andorrano, la factura fiscal apenas rozaría el millón y medio de euros. La calculadora no engaña: quedarse en España le supone a Márquez dejar de ingresar más de 6 millones de euros netos cada temporada.
Todavía resuenan los ecos de aquella polémica de finales de 2014, cuando se filtraron sus intenciones de irse a Andorra y se organizó un linchamiento mediático que acabó con el piloto llorando en una rueda de prensa. Se le acusó de todo, hubo campañas de desprestigio y una presión social asfixiante sobre un chaval de apenas 21 años que solo buscaba tranquilidad para entrenar. El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y ha demostrado que, finalmente, el #93 optó por el camino menos rentable para su bolsillo.
Leer también: Raúl Fernández se sincera: "Aprendí mucho cuando estaba en la mierda"
Pese a todo, Marc no busca medallas ni aplausos por cumplir con el fisco español. Al ser preguntado sobre si se siente un ejemplo para los jóvenes, su respuesta no puede ser más sincera "No lo hago para transmitir ningún mensaje. Hago cosas en la moto y en el día a día para transmitir mensajes. Esto no, esto lo hago porque lo siento, porque es así. También soy consciente de dónde van los impuestos y donde no".

