
Llevamos años escuchando hablar de la revolución que supondrán las baterías de estado sólido. Se nos ha vendido como la tecnología definitiva, esa que siempre parece estar a cinco años vista, confinada en laboratorios de grandes fabricantes que nunca terminan de materializarse. Esa espera ha terminado.
Lo que parecía ciencia ficción se ha convertido en una realidad que ya se comercializa. La firma Verge Motorcycles se ha adelantado a toda la industria para poner en la calle la primera moto eléctrica de producción con esta tecnología. Detrás de este hito técnico se encuentra Donut Lab, una compañía emergente que ha logrado lo que muchos gigantes de la automoción persiguen desesperadamente: una celda de batería sin líquido lista para fabricarse a gran escala.
Aseguran tener capacidad para producir a nivel de gigavatios-hora y, lo más importante, que el producto está listo para montarse en vehículos que tú o yo podríamos comprar.
Los números que presentan estas nuevas celdas dejan en evidencia a las actuales baterías de iones de litio. Estamos hablando de una densidad energética de 400 Wh/kg, una cifra muy superior a los 250-300 Wh/kg que ofrecen las mejores alternativas del mercado actual. Esta mejora permite reducir el peso drásticamente o, como ha elegido Verge, mantener el volumen para disparar la capacidad y la autonomía.
Marko Lehtimäki, CEO de Donut Lab, ha querido explicar por qué este momento es tan relevante frente a las promesas incumplidas del sector: "Aunque las ventajas son obvias, el futuro de las baterías de estado sólido ha sido un objetivo móvil constantemente retrasado cuando se pregunta a las empresas que trabajan en la electrificación cuándo se harán realidad".
La durabilidad es otro de los puntos fuertes que promete cambiar las reglas del juego. Estas baterías están diseñadas para soportar hasta 100.000 ciclos de carga completa. Además, eliminan una de las grandes limitaciones de los vehículos eléctricos actuales: ya no hace falta limitar la carga al 80% para proteger la vida útil de la pila. Puedes cargar al 100% siempre que quieras sin miedo a degradar el componente más caro de la moto.


Sobre la disponibilidad inmediata de esta tecnología, Lehtimäki añade con contundencia: "En Donut Lab, nuestra respuesta sobre si las baterías de estado sólido están listas para su uso en vehículos de producción OEM es ahora, hoy, no más tarde. Donut Lab ha diseñado una nueva batería Donut de estado sólido de alto rendimiento que se puede escalar a grandes volúmenes de producción y que ahora se ve en uso real en las motos Verge Motorcycles en la carretera en el primer trimestre".
La aplicación práctica la vemos en las nuevas motos naked Verge TS Pro y TS Ultra. Al montar el paquete opcional de "Batería Grande de Estado Sólido" de 33.3 kWh, estas máquinas homologan hasta 600 kilómetros de autonomía urbana y 315 kilómetros en carretera a 90 km/h de media, una cifra que permite viajar sin la constante ansiedad de buscar un enchufe. Incluso el modelo estándar, con 20.2 kWh, asegura unos 350 kilómetros de alcance en ciudad, cubriendo de sobra las necesidades diarias y de fin de semana.
A la hora de recargar, la experiencia también cambia radicalmente. Aunque la tecnología de Donut Lab admite cargas en cinco minutos, el sistema de Verge utiliza el estándar de carga rápida CCS de hasta 200 kW para completar el proceso en menos de diez minutos. La marca bromea diciendo que han diseñado este tiempo deliberadamente para que al piloto le dé tiempo, al menos, a tomarse un café mientras espera, algo imposible con los tiempos de carga de la generación anterior.


La seguridad y la resistencia al clima completan la carta de presentación. Al no usar electrolitos líquidos, el riesgo de incendio es casi inexistente, incluso en caso de daños físicos severos. Tampoco les afecta el clima extremo: retienen el 99% de su capacidad en un rango que va desde los -30°C hasta los 100°C. Todo ello fabricado con materiales comunes, sin tierras raras, lo que facilita una producción "100% verde" y menos dependiente de conflictos geopolíticos.
Pasar por caja para tener lo último en tecnología tiene un precio. En España, la Verge TS Pro parte de los 37.179 euros (impuestos incluidos) con entregas para el primer trimestre de 2026. Ofrece 1.000 Nm de par, 138 cv de potencia y un 0-100 km/h en 3,5 segundos. Quienes quieran la batería de 600 km de autonomía deberán sumar 3.000 euros extra.
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Por su parte, la brutal TS Ultra, con suspensiones Öhlins o Wilbers a elegir, 1.200 Nm de par, 200 cv de potencia y una aceleración de 2,5 segundos, arranca en 55.329 euros, con entregas estimadas para el segundo trimestre de 2026.

