
Parece que fue ayer cuando veíamos desembarcar las últimas unidades de la R 1250 RT en los destacamentos de la Guardia Civil, allá por 2022 y 2023. Sin embargo, el ciclo de renovación de flotas no perdona y la Benemérita ha decidido dar ya el salto a la siguiente generación. La imagen de la autoridad en nuestras carreteras está a punto de cambiar ligeramente, adoptando las líneas más afiladas y futuristas de la última gran tourer de Múnich.
El dato que ha hecho saltar la liebre ha sido una anomalía estadística en las listas de ventas del pasado noviembre. Ver una moto de gran turismo y alto precio colarse en el top 5 de matriculaciones en España es algo inaudito, pero ahí estaba la R 1300 RT de 24.600 euros con 384 unidades registradas. El misterio tiene fácil solución: el mercado particular no se ha vuelto loco de repente, es que más del 90% de esas motos van directas a patrullar.
Hablamos de un relevo que convivirá un tiempo con el modelo actual. Las 1250 seguirán prestando servicio como titulares, pero la transición es inevitable y las nuevas máquinas irán ganando terreno, especialmente hacia finales de 2026. Algunas filtraciones en redes sociales ya nos han dejado ver cómo le sienta el uniforme verde y blanco al nuevo carenado, y la verdad es que el aspecto es bastante más agresivo que el de su antecesora.
Bajo los plásticos, los agentes van a encontrarse con una herramienta de trabajo sustancialmente mejorada. El nuevo motor bóxer de 1.300 cc ya no es solo una cuestión de cumplir normativas Euro: empuja con 145 CV a 7.750 rpm y, lo que es más importante para mover todo el equipamiento policial, ofrece un par motor de 149 Nm. BMW ha conseguido afinar la respuesta para que sea contundente pero manejable en el día a día.
La parte ciclo también trae deberes hechos. Los ingenieros alemanes han puesto a dieta a su buque insignia, ahorrando peso en zonas críticas como las llantas, que son casi un kilo y medio más ligeras. Esto, sumado al nuevo chasis con bastidor trasero de aluminio y al sistema EVO Telelever delantero, promete una agilidad en curvas y carreteras secundarias que se agradece cuando pasas ocho horas diarias encima de la moto.


Uno de los grandes aliados para los agentes será el nuevo equipamiento tecnológico opcional que muchas de estas unidades probablemente incorporen. Destaca el Asistente de Cambio Automatizado (ASA), una virguería técnica que gestiona el embrague de forma automática. Olvidarse de la maneta izquierda en atascos o retenciones no es un lujo, es salud laboral para quien vive en la carretera.
La seguridad activa da otro salto de gigante gracias a la adopción del radar. El sistema Riding Assistant aporta control de crucero activo y avisos de colisión tanto frontal como trasera.
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Para afrontar la variedad de escenarios, desde persecuciones hasta escoltas lentas, la suspensión electrónica DCA juega un papel fundamental. El sistema permite variar la altura y la dureza sobre la marcha, compensando la carga extra de las maletas electrificadas, las luces prioritarias y el equipo de transmisiones. La moto se adapta al asfalto y no al revés.

