
Por Borja Arias@borjarias | Google+ |
Es un placer saludaros de nuevo en Todocircuito.com. En esta ocasión, nos hemos desplazado hasta Portugal para una puesta de largo doble muy esperada. Hoy quiero hablaros de una de las novedades más interesantes de Honda para este 2026: la nueva Transalp. Una moto que, a mi juicio, va a dar mucho que hablar en los próximos años, especialmente por la incorporación de la tecnología E-Clutch de segunda generación, ahora vinculada por primera vez a su acelerador electrónico.
Esta evolución del sistema de embrague automatizado es, sin duda, el corazón de esta actualización. Visualmente, el conjunto es ahora más compacto; los engranajes se han reubicado de forma horizontal hacia abajo para no interferir con la pierna del piloto, logrando un diseño mucho más integrado en la mecánica. Al fusionarse con el acelerador electrónico, el sistema permite ahora el uso del bliper (golpe de gas automático), gestionando las reducciones y el control de tracción de forma magistral en cualquier modo de conducción.
En marcha, la sensación es reveladora, especialmente cuando abandonas el asfalto. He tenido la oportunidad de probarla en tramos off-road y la tranquilidad que te aporta el E-Clutch es equiparable a la del sistema DCT de la Africa Twin. Tienes la certeza absoluta de que la moto no se va a calar jamás, ya estés sorteando una zona de rocas o maniobrando en parado. Esto reduce drásticamente la fatiga, permitiéndote centrarte exclusivamente en la trazada mientras gestionas el cambio con el pie con una suavidad y rapidez pasmosas.
A nivel ciclo, la gran noticia es la llegada de una suspensión completamente regulable, firmada por Showa, tanto en el tren delantero como en el trasero. En tramos revirados de carretera, he notado una consistencia mucho mayor que en la versión anterior. Incluso a ritmos ligeros, rozando estribos, la moto se siente sujeta y estable. Mantiene sus recorridos generosos (200 mm delante y 190 mm detrás), lo que la confirma como esa "SUV de las dos ruedas" capaz de complicarse la vida en el campo sin perder la compostura.
Mecánicamente, seguimos disfrutando del voluntarioso motor bicilíndrico de 750 cc, que ahora cumple con la normativa Euro 5 Plus. Sus 92 CV y 75 Nm de par mueven el conjunto con una agilidad envidiable, y os aseguro que los 4 kg extra que añade el sistema E-Clutch son imperceptibles dinámicamente. Además, el sonido sigue siendo uno de sus puntos fuertes: metálico, con carácter y con ese toque deportivo que te anima a buscarle las cosquillas en el modo Sport.
Otro detalle que me ha gustado es el compromiso de Honda con la sostenibilidad, utilizando materiales reciclables en gran parte de sus nuevos carenados. Además, para el mercado español, la Transalp se comercializará exclusivamente con el sistema E-Clutch de serie, incluyendo un cubrecárter sobredimensionado para proteger tanto la mecánica como el nuevo dispositivo electrónico de posibles impactos.
En cuanto a tecnología, la pantalla TFT de 5 pulgadas con conectividad total y sus cinco modos de conducción (tres preconfigurados y dos User) permiten una personalización total de la experiencia. La frenada, con su doble disco de 310 mm y la posibilidad de desconectar el ABS trasero en modo off-road, sigue cumpliendo con nota, permitiendo mover la llanta delantera de 21 pulgadas con muchísima naturalidad.
La nueva Transalp llegará a los concesionarios en mayo, disponible en tres acabados: el icónico tricolor, un elegante negro y un nuevo gris que, personalmente, me ha parecido precioso. Aunque el precio oficial está por confirmar, estimamos que rondará los 11.500 €, apenas un ligero incremento respecto al modelo saliente considerando el salto tecnológico que supone el embrague electrónico y las suspensiones regulables.
Ha sido una toma de contacto breve pero muy intensa que nos deja con ganas de realizar una prueba a fondo de largo kilometraje. Hasta entonces, os dejo con el vídeo detallado de la prueba para que podáis verla en acción y escuchar cómo ruge este nuevo modelo.
No te pierdas nuestra videoprueba detallada a continuación:

Por Borja Arias