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- Una MV Agusta de 1965 se vende por 967.000 libras y marca un nuevo récord para motos italianas.
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- La Suzuki RG500 de Barry Sheene alcanza las 506.000 libras, el máximo para una moto japonesa.
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- Ambas máquinas históricas multiplicaron sus estimaciones iniciales en una subasta inolvidable.
Las subastas de motos clásicas se nos están yendo de las manos, pero lo que ha pasado este fin de semana en Stafford es de otro planeta. Una MV Agusta de 500cc de 1965 ha rozado el millón de libras. Se ha quedado en 967.000 libras, que al cambio son algo más de 1,1 millones de euros. Es una cifra mareante que la convierte, de lejos, en la moto italiana más cara que se ha vendido nunca en una puja.
¿Por qué tanto dinero por una moto de hace 60 años? Básicamente porque es un pedazo de historia con ruedas. Por su asiento pasaron dos de los mejores pilotos que han existido: Mike Hailwood y Giacomo Agostini. Además, no era una moto que estuviera guardada en un garaje cualquiera. John Surtees la compró directamente a la fábrica de MV Agusta en 1986 y se dedicó a pasearla por exhibiciones de todo el mundo hasta que la vendió en 2005.
Desde Bonhams, la casa de subastas encargada de la venta, tenían claro que la moto era especial, pero los coleccionistas han superado todas las expectativas. El precio final ha sido seis veces mayor de lo que esperaban en un principio. Ha estado a punto de quitarle el récord mundial a una Cyclone de 1915 que se vendió en Las Vegas el año pasado.
Ben Walker, uno de los responsables de Bonhams, estaba eufórico al terminar el evento. Comentó que la subasta ha sido "un evento histórico en la comunidad motera que los asistentes recordarán durante años". También sacó pecho por los logros conseguidos, explicando que "hemos establecido dos nuevos récords mundiales para el precio de una máquina italiana y otra japonesa vendidas en subasta, y nos hemos quedado muy cerca del récord mundial absoluto de precio de venta de una motocicleta".

La moto en cuestión es una joya de la temporada de 1965. En aquel año, Hailwood ganó el mundial con ocho victorias, justo antes de que Agostini empezara su etapa de dominio absoluto. Según la documentación de la propia subasta, "debe haber sido pilotada por Mike Hailwood, por Giacomo Agostini o posiblemente por ambos pilotos a lo largo de la temporada de 1965". Esa duda, lejos de bajar el precio, parece haberle dado más misterio y valor.
Pero la tarde no terminó ahí. Otra moto que rompió el mercado fue la Suzuki RG500 XR14 de 1977 que perteneció a Barry Sheene. Es una de las dos únicas motos oficiales que usó el mítico piloto británico para defender su título aquel año. Se vendió por 506.000 libras (584.000 euros). Con ese precio, se ha convertido en la moto japonesa más cara de la historia en una subasta, doblando lo que se esperaba recaudar por ella.

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En la misma jornada también se vendieron otras motos interesantes, aunque a precios algo más terrenales para un mortal. Una Honda RC213V-S, que es básicamente la MotoGP de calle que sacó Honda hace unos años, llegó a las 186.300 libras (215.000 euros). Incluso se vendió la BMW S1000RR con la que Peter Hickman ganó carreras en el TT de la Isla de Man en 2019 por algo más de 88.000 libras (101.500 euros).

