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- Quartararo explota en Jerez: "La moto ni gira, ni tiene agarre, ni frena como debería".
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- El francés rodó un segundo más lento que los mejores a pesar de las buenas temperaturas.
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- Yamaha adelantó el estreno de un nuevo chasis el viernes para intentar frenar la sangría.
Yamaha ha vuelto a darse de bruces con la realidad en el circuito de Jerez. El viernes de entrenamientos en el Gran Premio de España ha sido un trago amargo para la marca japonesa, que ve cómo sus problemas se cronifican. Fabio Quartararo, que hace apenas unos años dominaba aquí con mano de hierro, teminó el día en la 17ª posición, lejísimos de los tiempos de cabeza marcados por Alex Márquez.
La situación en el box azul es preocupante. A pesar de que la temperatura ambiente era agradable, rondando los 20°C, la moto no ha respondido. Lo que más escuece en el equipo es que, con el asfalto más fresco que en ediciones anteriores, la lógica decía que deberían haber rodado mucho más rápido. Sin embargo, la brecha de más de un segundo con los mejores evidencia que algo no funciona en la M1 V4.
Quartararo no se ha cortado un pelo al bajarse de la moto. El francés ha sido muy directo sobre el momento que vive el equipo. "La realidad es la que veis. Estar a un segundo de nuestro mejor tiempo significa que estamos sufriendo. Tenemos que acostumbrarnos a esta situación. Es obvio que cuando llegamos al circuito el jueves queremos ser competitivos y estar motivados para buscar un buen resultado, pero la verdad es que estamos lejos", ha admitido con sinceridad en declaraciones recogidas por GPone.com.
Mucha gente pone el foco en que la Yamaha corre poco en las rectas, pero El Diablo tiene claro que el incendio es mucho más grande. Para él, los caballos no son la prioridad ahora mismo. Lo que necesita es una moto que sea capaz de entrar en las curvas y que le dé la confianza necesaria para frenar fuerte, algo que lleva meses reclamando a los ingenieros.
El campeón del mundo de 2021 ha explicado detalladamente qué le falta para poder pelear con los de arriba. "Necesitamos velocidad, pero aquí en Jerez es el último de nuestros problemas. En este momento, más que la velocidad, hace falta una moto que gire, que tenga agarre, que frene y con la que tenga confianza en el tren delantero. Estas son las cosas que pido desde septiembre. El hecho es que no hemos encontrado nada", ha sentenciado con resignación.
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La frustración del piloto galo es palpable, sobre todo porque siente que las condiciones eran ideales para brillar. "Ahora la temperatura es más fresca respecto al año pasado y, por consecuencia, deberíamos ser más rápidos. En cambio, estamos súper lejos", ha reiterado, dejando claro que el paso atrás técnico es más que evidente este 2026.
Para intentar enderezar el rumbo, Quartararo ha tomado decisiones drásticas durante la jornada. Él mismo pidió adelantar el trabajo que tenían previsto para los test de la semana que viene. "El pasado fin de semana tenía algunas ideas para los test y me pregunté: ¿por qué no probamos el chasis ya esta mañana? Así que lo hemos probado, aunque el basculante todavía no", ha comentado sobre sus intentos por encontrar una tecla que funcione.
En medio de este clima de tensión, Massimo Meregalli ha intentado poner un poco de calma. El responsable del equipo asegura que la motivación sigue siendo alta, a pesar de que el ambiente se siente algo raro por los movimientos del mercado. No hay que olvidar que Alex Rins ya ha confirmado su salida del equipo y el futuro de Quartararo -ligado ya a Honda- sigue siendo el gran tema de conversación en el paddock.
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Por si fuera poco, a Alex Rins tampoco le han salido las cosas. El piloto español ha sido incluso más lento que su compañero de equipo, quedándose a dos décimas de Quartararo. Rins ha terminado la jornada como el piloto de Yamaha con peor ritmo, superando únicamente a Augusto Fernández, que corre este fin de semana como invitado.

