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Ducati no quiere perder más tiempo y ya ha puesto a trabajar su nueva joya en el asfalto de Misano. Durante unas jornadas de tandas libres, la marca italiana ha mostrado por primera vez la evolución de la Panigale V2 que veremos en las carreras dentro de poco. Esta moto es muy importante porque supone un cambio de mentalidad total para los de Borgo Panigale en la categoría intermedia.
El encargado de subirse a la moto ha sido el piloto alemán Philipp Oettl, que ha trabajado codo con codo con la estructura de Feel Racing. El equipo ha aprovechado el buen tiempo en la costa italiana para empezar a probar piezas que serán clave en el futuro, centrándose sobre todo en elementos como el radiador, el subchasis y el carenado.
Lo que más llama la atención de esta nueva versión es que es mucho más ligera que la anterior. El motor ha perdido nada menos que 17 kilos, una cifra enorme para una moto de este tipo. Sin embargo, este adelgazamiento tiene truco: el nuevo motor de 890 cc es menos potente de serie que el antiguo de 955. Por eso, el trabajo de Oettl y los ingenieros ahora mismo es desarrollar un kit de competición que permita recuperar esa fuerza para ser rápidos en las rectas.
A nivel visual, hay un cambio que los puristas de la marca notarán enseguida. La Panigale V2 estrena un basculante de doble brazo, dejando atrás el famoso monobrazo que tanto nos gustaba. También dice adiós al sistema desmodrómico en las válvulas, buscando una mecánica más sencilla y moderna. Es una moto que ya se puede ver en los escaparates de las tiendas, pero que necesita mucha preparación para aguantar el ritmo del mundial.
La urgencia de Ducati por mejorar viene de los últimos resultados. Aunque ganaron con autoridad en 2023 y 2024 gracias a Nicolo Bulega y Adrián Huertas, las cosas han cambiado. El año pasado, en 2025, Stefano Manzi se llevó el título con la Yamaha R9, cortando de raíz la racha de victorias de los italianos. En Ducati saben que la competencia se ha puesto las pilas y no quieren quedarse atrás.
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El objetivo de estos entrenamientos es que la moto sea rápida desde el primer día que salga a pista. Tienen que pelear contra marcas que están muy fuertes ahora mismo, como Yamaha, Triumph, Kawasaki o la nueva máquina de ZXMOTO.
Durante las pruebas en Misano, el equipo se ha centrado en ver cómo respira el motor y cómo se comporta el chasis con las nuevas piezas. Al ser un motor más pequeño, la forma en la que la moto entrega la potencia es distinta, y eso obliga a cambiar también la forma de pilotarla. Oettl ha dado muchas vueltas buscando sensaciones constantes más que una vuelta rápida que no sirva para nada.


Este proyecto mira directamente al año 2027, que es cuando el reglamento permitirá que esta 890 corra con todas las de la ley. Hasta entonces, el equipo Feel Racing tiene mucho trabajo por delante en el taller para exprimir cada caballo de potencia que le falta al motor de calle. Quieren que, cuando llegue el momento, la moto sea un avión capaz de ganar carreras de nuevo.
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Es curioso ver cómo Ducati ha preferido dar un paso atrás en cilindrada para intentar dar dos hacia adelante en agilidad. La Panigale V2 siempre ha sido una moto equilibrada, pero ahora buscan que sea la referencia absoluta por manejabilidad. Si consiguen que ese motor de 890 cc corra tanto como el de antes, el resto de marcas van a tener un problema serio.

