
El garaje de KTM ha dado un vuelco total en este 2026. Lo que antes era un equipo volcado con Brad Binder, ahora parece girar completamente sobre Pedro Acosta. El piloto murciano cumple su segundo año en el equipo oficial y ya no es ninguna promesa, sino la realidad que está dejando en evidencia a su compañero. Acosta se ha hecho el dueño del box, peleando de tú a tú con las Ducati y subiéndose al podio de forma habitual, mientras que el sudafricano sufre para seguirle el ritmo.
La diferencia de rendimiento entre ambos es tan grande que en KTM han empezado a mandar avisos serios. Pedro ya es el líder indiscutible de la marca, con resultados muy sólidos como el segundo puesto en Tailandia o el podio en Austin. Mientras tanto, Binder se queda atrapado en mitad de la parrilla durante las clasificaciones y luego le toca jugarse el tipo para intentar salvar los muebles con remontadas que ya no son suficientes.
Pit Beirer, el jefe de competición de la marca, ha hablado claro sobre lo que está pasando con el piloto sudafricano. La fábrica cree que la moto ha evolucionado bien, pero sienten que Brad se ha quedado estancado en un estilo de pilotaje que ya no sirve. El modo de conducir de Binder siempre ha sido muy espectacular, pero parece que ya no encaja con lo que los neumáticos actuales exigen en pista.
En el equipo hay cierta frustración porque han intentado ayudar al piloto con todo tipo de planes. "Para nosotros también es frustrante. Hemos trabajado mucho con él en cuanto a la mentalidad para este año, sobre cómo empezamos el fin de semana para presionar de inmediato el viernes", ha explicado Beirer en una charla con Speedweek.com. A pesar de todo ese trabajo, el sudafricano sigue sufriendo para sacar el tiempo desde la primera sesión.
El problema que ven los jefes es que la categoría ha cambiado y Brad sigue pilotando como hace años. La nueva hornada de pilotos, con Acosta a la cabeza en su segundo año de naranja oficial, ha traído una forma de llevar la moto mucho más fluida. Ya no sirve entrar pasado y cruzar la moto en cada frenada si quieres que el cronómetro te dé la razón y que las gomas aguanten hasta la última vuelta.
Beirer ha puesto deberes a Binder y le pide que se fije en los que mejor se adaptan. "La joven generación ha cambiado el estilo de conducción en la categoría. Un Marc Márquez ha cambiado su estilo cinco veces en su carrera; simplemente se adapta. Y Brad, con su frenada brutalmente tardía y entrando cruzado en las curvas... eso fue un punto de referencia increíble durante uno o dos años", comenta el directivo, dejando ver que ese estilo ha pasado de moda.

La KTM RC16 de este año ha mejorado mucho en el paso por curva y en la estabilidad, pero Binder no está sabiendo aprovechar esas ventajas. Beirer es muy directo sobre lo que necesita el piloto para recuperar su crédito. "Hoy en día tienes que usar el neumático al frenar, no puedes simplemente dejarlo deslizar. Ahí tenemos que pulir cosas con él y dar un paso adelante en su pilotaje para poder competir con los demás", asegura.
Desde la marca admiten que la moto tiene un margen de funcionamiento estrecho y que no es fácil de llevar al límite. Pero al comparar los datos de Binder con los de Acosta o Enea Bastianini, la excusa de la moto pierde fuerza. Brad tiene contrato ahora, pero si quiere seguir en el proyecto para 2027, el cambio en su forma de pilotar tiene que verse de inmediato.
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Para que no parezca un castigo público, Beirer aclara que el objetivo es que todos los pilotos de la marca den un paso al frente. "No quiero hacer un ataque contra Brad. Tenemos que trabajar para que nuestra moto sea quizás aún más fácil de conducir. Hemos llevado a Pedro hacia adelante, y nos dijimos que teníamos que mejorar a los otros tres; eso está en nuestra lista", concluye el jefe de KTM.

