
El circuito de hielo de Andorra, a 2.400 metros de altura, ha vuelto a ser el escenario de una de esas locuras que tanto nos gustan. En esta tercera edición del Deus Swank Rally On Ice, Yamaha y los preparadores de Deus Ex Machina han dejado a todo el mundo con la boca abierta al presentar una XSR900 que parece sacada de un sueño de los años 90, pero diseñada para rodar por donde cualquier moto normal patinaría.
La relación entre Yamaha Motor Europe y Deus ya viene de lejos, cumplen diez años trabajando juntos, y para celebrarlo han decidido que el asfalto se les quedaba pequeño. Han cogido la base de la XSR900 y la han transformado en una máquina de carreras que no le tiene miedo ni a la nieve ni a las placas de hielo del Pirineo.
A primera vista, lo que más llama la atención es su estética. Han pasado de los colores sobrios y han apostado por una mezcla de blanco y rosa que funciona sorprendentemente bien sobre el fondo blanco de la montaña. Según explican desde Yamaha, el diseño de la moto tiene un "alma retro y un toque agresivo". No es una combinación que se vea todos los días, y precisamente por eso mola tanto.
Para darle este aspecto tan particular, los diseñadores han buscado en el baúl de los recuerdos de la marca japonesa. La propia Yamaha reconoce que la construcción de esta moto tiene su "inspiración en las Yamaha YZ125 y YZ250 de los años 90". Esas míticas motos de cross que muchos tuvimos en pósteres en nuestra habitación han servido para darle ese aire nostálgico pero cañero.
Aunque por fuera parezca una moto totalmente distinta, por dentro sigue latiendo el conocido motor de tres cilindros y 890 cc que tan buen resultado está dando. Lo que sí han cambiado son las ruedas, montando unos neumáticos de tacos y clavos específicos para hielo que son los responsables de que la moto se mantenga en pie.


En la parte trasera se nota mucho el trabajo artesanal. Han instalado un portanúmeros gigante que le da ese estilo de las motos de Flat Track, haciéndola ver mucho más compacta y ruda. Además, le han puesto un escape Akrapovic que, aparte de quedar de lujo, hace que el sonido del tricilíndrico retumbe en todo el valle.
El evento en Andorra no fue solo una exposición estática. Los pilotos tuvieron tres horas completas durante la mañana para darle gas a fondo y dar todas las vueltas que quisieran al circuito.


Uno de los grandes protagonistas del día fue Pol Tarrés. El piloto catalán, que es un auténtico fenómeno en esto de las motos de campo, marcó el mejor tiempo de la jornada. Lo hizo además por partida doble: voló sobre la nueva WR125R de 2026 y también fue el más rápido con su veterana XT600Z, demostrando que quien tiene manos, corre con lo que le echen.
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Precisamente la WR125R fue la otra gran sorpresa del rally. Yamaha llevó tres unidades nuevas de este modelo de 2026 para que los asistentes pudieran probarlas allí mismo. Es una moto ideal para los que se quieren iniciar en el mundo de la aventura sin complicarse demasiado la vida, y verla defenderse tan bien en un terreno tan complicado como el hielo de Andorra dice mucho de ella.

