
El GP de Brasil no está siendo el camino de rosas que Pedro Acosta esperaba. El piloto murciano, que sigue liderando el Mundial en este 2026, ha terminado el Sprint de Goiânia con una sensación agridulce: la realidad es que la KTM se ha quedado corta frente a la velocidad punta de las motos italianas, dejándolo fuera de la pelea por los puestos de honor.
Todo empezó a torcerse en la clasificación. Un fallo en su vuelta rápida le obligó a salir desde la novena posición. Aunque no fue el único en cometer errores, salir desde la tercera fila en un circuito así es una condena. Aun así, Acosta volvió a demostrar que está a otro nivel respecto al resto de pilotos de KTM, aunque esta vez no fue suficiente para obrar el milagro.
La salida de la carrera tampoco ayudó. El asfalto brasileño ha dado problemas de agarre durante todo el fin de semana y el neumático trasero de la moto de Pedro no fue una excepción. El murciano explicó que "en la salida me patinó la rueda trasera. Creo que habría tenido mejor ritmo si hubiera hecho una salida mejor". Ese derrape inicial le hizo perder metros que luego fueron imposibles de recuperar.
El mayor quebradero de cabeza para el de Mazarrón es la velocidad máxima. Mientras que las Ducati y las Aprilia llegaban a los 345 km/h, su KTM se quedaba 5 km/h por debajo. En un campeonato tan apretado, esa diferencia es un mundo. "Perdemos velocidad en la recta. Para nosotros es imposible incluso mantenernos en el rebufo, así es muy difícil adelantar", confesó Acosta tras bajarse de la moto.
El piloto tiene claro que, sin estos problemas, su sitio estaba mucho más arriba en la tabla. Según sus cálculos, el ritmo real de la moto estaba para pelear con los mejores. "Creo que nuestro rendimiento, si todo hubiera ido de forma óptima, habría estado entre el cuarto y el sexto puesto", comentó resignado después de verse atrapado en el tráfico durante gran parte del Sprint.
Además de la velocidad punta, el tren delantero de la KTM, que suele ser su punto fuerte, le dio problemas inesperados. Al verse obligado a remontar tras la mala salida, la moto no se comportó como de costumbre. "Después de la mala salida tuvimos muchos problemas con la parte delantera. Normalmente es nuestro fuerte, pero hoy nos ha costado mucho ahí", admitió el piloto.

Lo que más preocupa en el entorno de Acosta es ver cómo sus rivales directos han dado un paso adelante este fin de semana, mientras que KTM parece haberse quedado estancada. Las marcas italianas han mejorado mucho desde el viernes. "Hoy se ha visto lo mucho que han progresado Ducati y Aprilia", señaló Pedro, que vio cómo sus esfuerzos por adelantar eran en vano.
Un ejemplo claro de su frustración fue su duelo con Pecco Bagnaia. Acosta logró pasar al italiano en la zona de curvas, pero la alegría duró poco. En cuanto llegaron a la recta, la Ducati le devolvió el adelantamiento sin despeinarse. "El problema es que somos lentos. Parece que nuestros rivales han avanzado más que nosotros en velocidad punta", explicó con total sinceridad.
De cara al futuro inmediato, el panorama no es mucho mejor. El Mundial viaja ahora hacia Estados Unidos y Acosta teme que los problemas se repitan en Austin. "Venimos de circuitos difíciles como Tailandia, ahora estamos aquí y nos vamos directos a EEUU, allí seguiremos teniendo problemas", vaticinó el murciano sobre lo que le espera en las próximas semanas.
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Para la carrera de este domingo, Acosta cruza los dedos para que cambie el tiempo. Aunque no se espera agua, el líder del Mundial cree que una carrera en mojado igualaría las cosas y escondería las carencias de su moto. "Mi problema no es el neumático trasero, sino la parte delantera. Espero que mañana llueva", zanjó el piloto, que al menos dormirá un día más como líder del campeonato.

