
Pecco Bagnaia no está nada contento con cómo le han ido las cosas este sábado en el GP de Goiania. El piloto de Ducati ha sido muy claro al bajarse de la moto: la ha pifiado él solito. Lo que pintaba como un día para estar peleando por los puestos de arriba se torció en el momento más inoportuno, justo cuando se decidía la parrilla de salida.
Todo el lío empezó en la clasificación. Pecco se fue al suelo en su primera vuelta lanzada, un error de principiante que él mismo reconoce sin paños calientes. "He hecho un desastre en la clasificación, mi Ducati era de podio", soltaba el italiano con cara de pocos amigos. Esa caída le condenó a salir undécimo, una posición que hoy en día en MotoGP te arruina casi cualquier plan de victoria.
Al final, en la Sprint solo pudo rascar un octavo puesto. Intentó algo diferente al resto montando el neumático medio atrás, mientras casi todos iban con el blando, pero salir tan atrás es una losa demasiado pesada. "Elegí el medio porque, por los datos y lo que me aconsejaron, parecía la elección correcta y en la Sprint no tuve problemas con la goma trasera", explicaba Pecco después de la carrera.
El problema, según cuenta, no fue la goma en sí, sino el calentón de cabeza en la crono. Quiso tirar demasiado pronto sin tener el neumático delantero en su sitio. "Fui constante, quizás me hubiera gustado algo más en las primeras dos o tres vueltas, pero el problema no fue ese sino la caída en la clasificación. Había apretado en la vuelta de calentamiento, pero no había calentado lo suficiente el neumático delantero. Fue un error mío", confesaba el de Turín.
A perro flaco todo son pulgas, y tras el arrastrón, Bagnaia tuvo que salir con la segunda moto, que no iba exactamente igual que la primera. En un Mundial donde se hila tan fino, cualquier cambio en las sensaciones te saca de punto. "Lamentablemente no tenía dos motos iguales, porque ayer no tuvimos tiempo para encontrar el mejor setup, así que hice pruebas por la mañana y me caí con la moto buena", comentaba resignado.

Para Pecco, es una pena verse tan atrás cuando siente que tiene ritmo para más. "Es una lástima salir 11º cuando la moto te permitiría estar delante, hoy el límite no ha sido la moto sino salir atrás. Podría haber luchado por la primera fila y por el podio, pero hice un desastre", añadía. En la Sprint se quedó atascado detrás de Alex Márquez y no hubo manera de meterle la moto.
La frustración de Bagnaia era evidente al explicar por qué no podía adelantar. "Iba bastante más rápido que Alex, pero nunca encontré espacio para pasarlo. Cuando le dejaba irse, lo pillaba en tres curvas. Mi límite fue no conseguir adelantarlo", decía. Al parecer, en este circuito de Goiania, si te toca pelear con otra Ducati, la cosa se pone muy cuesta arriba.
De cara a la carrera larga del domingo, Bagnaia espera que los kilómetros extra le ayuden. Cree que el problema mañana no será tanto la goma trasera como la delantera. Para él, la clave está clara: tiene que quitarse de encima a cinco o seis pilotos nada más empezar. "A nivel de ritmo, soy el que ha dado más vueltas con gomas usadas. El problema es que aquí es verdaderamente difícil adelantar", avisaba.
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Bagnaia confía en que su ritmo con depósito lleno sea mejor, como suele pasarle habitualmente. A pesar de los baches y de que el circuito de Goiania ha tenido algunos problemas de juventud en su estreno este 2026, el italiano prefiere quedarse con lo positivo. "Mi potencial es bueno, estaba contento esta mañana en los libres", concluía con la esperanza de remontar y salvar los muebles este fin de semana.

