
Pedro Acosta ha llegado a Brasil con la humildad por bandera, a pesar de aterrizar en el circuito de Goiânia como el flamante líder del mundial. El murciano ha dejado claro que verse en lo más alto de la tabla es algo que no entraba en sus planes iniciales para esta temporada 2026. Después de un fin de semana espectacular en Tailandia, donde se llevó su primera victoria en una Sprint y un segundo puesto el domingo, el piloto de KTM prefiere mantener los pies en el suelo.
La realidad es que Acosta suma 32 puntos de los 37 posibles tras su paso por Buriram. Aprovechó muy bien la sanción que recibió Marc Márquez para ganar el sábado y fue el único que le aguantó el ritmo a Bezzecchi en la carrera larga. Aun así, el Tiburón de Mazarrón insiste en que su sitio natural ahora mismo no es el primer puesto. "Sabemos que no deberíamos liderar el campeonato", ha confesado con una naturalidad que ya es marca de la casa.
Para este Gran Premio de Brasil, Acosta no quiere oír hablar de presión ni de defender el liderato a toda costa. Su mentalidad sigue siendo la de ir paso a paso, aprendiendo de una pista que es nueva para casi todos. "Normalmente, somos bastante rápidos en pistas nuevas, pero nunca se sabe. Tenemos que ver dónde estamos en la FP1 de mañana y, después de eso, fijar un objetivo claro", explicaba este jueves antes de subirse a la moto.
El piloto de KTM tiene muy claro qué es lo que quiere evitar este año. El pasado 2025 sufrió bastante por las caídas y la precipitación, algo que parece haber corregido en este arranque de curso. "Para esto, tenemos que seguir con nuestro objetivo de estar siempre entre los cinco primeros e intentar no cometer el error que cometía normalmente en la primera parte del año pasado, que era caerme mucho", comentaba el murciano sobre su evolución personal.
Esa madurez se nota también en cómo se toma los resultados. Aunque admite que verse primero en la clasificación general de MotoGP es algo que mola, no quiere que eso le distraiga del trabajo diario con su equipo. "Como podéis imaginar, es súper bonito verte en lo más alto de la clasificación de MotoGP, pero como digo, no es nuestro objetivo ahora", repetía Acosta para dejar claro que la prioridad es la constancia y no tanto el título mundial a estas alturas.
Si miramos atrás, el cambio de Pedro Acosta respecto al inicio de la temporada pasada es radical. Él mismo reconoce que su actitud ha mejorado mucho. "El año pasado, en la primera parte de la temporada, estaba enfadado, digamos. Y era bastante negativo", admitía con total sinceridad.

Pero no todo es psicología. La KTM RC16 2026 ha dado un salto importante, especialmente en un punto que antes les traía de cabeza: las gomas. Acosta explica que ahora pueden aguantar mucho mejor el ritmo hasta el final de las carreras sin destruir los neumáticos. "Está claro que somos capaces de sobrevivir más con los neumáticos durante una carrera. Y este es el primer paso para ser competitivo", señalaba el piloto.
El trabajo en la fábrica de Mattighofen durante este invierno ha sido intenso y los resultados están a la vista. Acosta siente que ahora tiene una herramienta mucho más equilibrada y fácil de llevar al límite sin jugarse el físico en cada curva. "Después de eso, la moto se está volviendo más fácil. Además, el equipo está trabajando más rápido. Y desde Mattighofen, han apretado y han ido a fondo todo este invierno", destacaba el español.
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Al final, se trata de que todas las piezas del puzle encajen. Acosta cree que el buen momento de la marca es una suma de factores, desde la mejora técnica hasta el ambiente en el box. "Tal vez también la situación general de la marca es mejor. Creo que es una combinación de muchas cosas", concluía Pedro, que llega a este fin de semana en Brasil con "cero expectativas por el momento".

