
KTM ya tiene en pista la moto con la que quiere entrar de elleno en el Mundial de Supersport. El escenario elegido para los primeros entrenamientos ha sido el circuito Ricardo Tormo, en Valencia. Allí, el equipo Freudenberg y el piloto Jonas Folger han empezado a rodar con la nueva KTM 990 RC R. Es el primer paso real de un proyecto que busca meter a la marca austriaca en la parrilla del campeonato del mundo en 2027.
La moto que hemos visto rodar en nuestro país todavía luce un carenado de pruebas que mezcla el blanco y el negro. No hay rastro de los colores oficiales de competición, pero lo importante está debajo de la fibra. La base de este modelo es la versión Track que se vende por 19.199 euros. Es un precio clave, porque para correr en Supersport la moto de calle no puede costar más de 26.400 euros. KTM ha hecho los deberes con la calculadora en la mano.
El reglamento también pone límites al motor. Las motos de dos cilindros, como esta KTM, tienen un tope de 990 centímetros cúbicos. La marca de Mattighofen ha ajustado su cilindrada al máximo permitido para aprovechar cada milímetro de potencia. Con 135 CV y un par de 105 Nm, la 990 RC R se planta con unas cifras muy similares a las de la Triumph Street Triple 765 RS o la Yamaha R9, sus rivales directas en la categoría.
Jonas Folger es el encargado de que todo funcione. El ex piloto de MotoGP no solo está dando vueltas para probar piezas, también será la cara visible de la nueva copa monomarca de KTM. Este campeonato se correrá en circuitos como Misano o Most, lo que servirá para que la fábrica recoja muchísima información antes del gran salto al Mundial. La idea es que la moto llegue a 2027 totalmente pulida y sin fallos de juventud.
El equipo está trabajando a contrarreloj porque KTM se ha quedado fuera del paddock de las motos de serie tras la desaparición de la categoría de Supersport 300. Ahora mismo hay ocho marcas compitiendo en la clase media, desde las japonesas de siempre hasta las nuevas marcas chinas como QJ Moto o ZX Moto. KTM quiere ser la novena y recuperar el terreno perdido lo antes posible.

El plan de trabajo en Valencia ha sido discreto pero constante. Los ingenieros del Team Freudenberg se centran ahora en entender cómo reacciona el chasis a los neumáticos de competición. Folger ha sido el primero en transmitir sus sensaciones a los mecánicos. Estas pruebas son vitales para homologar el kit de carreras definitivo.
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Todavía queda un largo camino por recorrer hasta ver a KTM peleando por los puntos en el Mundial de Supersport. Durante 2026, lo más probable es que veamos la moto participar en algunas carreras del campeonato europeo como invitada. Estas apariciones como wildcard permitirán comparar su velocidad real contra las Yamaha y Ducati antes de que la inscripción sea oficial y definitiva.

