
La crisis que atraviesa Honda en la Fórmula 1 puede acabar salpicando directamente a su proyecto de MotoGP. Y no por una cuestión deportiva, sino por cómo está organizada hoy la estructura de competición de la marca japonesa.
Según relata Motorsport, Desde 2022, Honda decidió unir bajo un mismo paraguas sus programas de dos y cuatro ruedas dentro de HRC. La idea era clara: compartir recursos, instalaciones e incluso personal técnico para generar sinergias entre MotoGP y la F1. Pero esa estrategia también tiene un lado peligroso: cuando uno de los programas entra en crisis, el otro puede verse afectado.
Y ahora mismo el problema está en la Fórmula 1. El nuevo motor que Honda suministra al equipo Aston Martin ha empezado la temporada rodeado de dudas. En los test de invierno el monoplaza acumuló muy pocos kilómetros por problemas técnicos, y las primeras carreras no han servido para disipar las preocupaciones dentro del proyecto.
Según explica la citada información, dentro de Honda ya asumen que resolver ese problema se ha convertido en la prioridad absoluta de la compañía. Una fuente de la marca citada por el medio reconoce que compartir estructura entre F1 y MotoGP puede tener consecuencias: “Cuando los dos programas dependen de los mismos recursos, si uno entra en emergencia es normal que el foco se desplace hacia allí”.
Eso es precisamente lo que inquieta dentro del proyecto de MotoGP. Honda venía de empezar a ver la luz después de varios años muy complicados con la RC213V. La fábrica japonesa fue el constructor que más mejoró su rendimiento la pasada temporada y había empezado a recortar distancia con el grupo delantero.
En el arranque del campeonato de 2026 incluso se han visto señales positivas. Joan Mir llegó a rodar entre los cinco primeros en Tailandia antes de que los problemas con el neumático trasero arruinaran su carrera, una muestra de que la moto empieza a ser más competitiva. Pero todo ese proceso de reconstrucción depende de mantener el ritmo de desarrollo. Y ahí es donde entra el factor Fórmula 1.
Dentro de HRC, parte del trabajo de ingeniería se reparte entre proyectos. Las instalaciones de Sakura, por ejemplo, se utilizan para desarrollar tecnología tanto para coches como para motos. Si Honda decide volcar recursos para resolver el problema del motor de F1, MotoGP podría quedarse temporalmente en segundo plano.
Y el timing no es precisamente ideal. El campeonato se dirige hacia el gran cambio técnico de 2027, una revolución reglamentaria que obligará a todos los fabricantes a rediseñar prácticamente sus motos desde cero. En otras palabras: Honda necesita invertir más que nunca en MotoGP justo cuando tiene un incendio abierto en la Fórmula 1.
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De momento nadie dentro de la marca ha hablado públicamente de recortes o cambios de estrategia. Pero en el paddock ya hay quien mira con preocupación lo que está pasando al otro lado del garaje de Honda. Porque cuando una empresa decide centralizar sus proyectos, los éxitos se comparten… pero los problemas también.

